Desde hace ya bastantes años la importancia del patrimonio ha evolucionado en nuestro país. Nuestra incorporación a Europa hizo cambiar los estándares haciendo que la gestión se volviera mucho más amplia cambiando el enfoque y dando también prioridades a los usos sociales, el patrimonio inmaterial, los paisajes culturales, lo que supuso un cambio en conductas e, incluso, la forma administrativa de legislar.
A lo largo del siglo XIX esa España que sufría la
sangría más grande de su historia, vio cómo a través de invasiones,
desamortizaciones y expolios institucionales fue despojada de una riqueza
cultural que hoy en día se puede observar en los mayores museos de Europa,
restos arqueológicos vendidos a particulares o estados para sufragar guerras o
simplemente destruidos como materia prima para nuevas construcciones. Ese siglo
y parte del XX supuso la perdida de tal cantidad de valor patrimonial que
parecía que hubiéramos quedado sin nada. Pero no amigos. Fijaros que riqueza
atesoramos:
● España es el tercer país del mundo (y el
segundo de Europa) con más declaraciones de Patrimonio de la Humanidad, con
medio centenar de sitios reconocidos.
● España es el país europeo con mayor número de
galardones en los Premios Europeos de Patrimonio (más de 200), consolidando su
excelencia en conservación
● El país cuenta con cerca de 30.400 bienes
catalogados, entre inmuebles y bienes muebles. El patrimonio es el pilar
central del turismo cultural en la Unión Europea. España destaca enormemente,
ya que el sector turístico representa en torno al 10 %del PIB.
Todo esto no sería posible si España no poseyera
personas preocupadas porque ese legado que atesoramos no fuera protegido,
catalogado, estudiado y conservado. Gentes capaces de luchar contra la
especulación, la legalidad y las procedencias, y algo muy importante, la
fragmentación ante la dispersión de obras que, a través de colecciones privadas,
no se pueden estudiar en su conjunto.
Pues nadie mejor que la directora del museo
arqueológico de Oviedo para que seamos conscientes de la importancia y la
necesidad de todo por lo que lucha.
