Radioguide

martes, 17 de febrero de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del románico (V)

 



Hemos acabado, con mayor o menor gloria y fortuna, el capítulo dedicado a columna y capitel.

Prosigamos, entonces, con el ánimo intacto y la curiosidad bien despierta. Si el capitel coronaba la columna con dignidad clásica, ahora nos corresponde descender y expandir la mirada hacia términos quizá menos solemnes, pero no por ello menos reveladores. Porque en el vasto territorio de la C conviven la curva y el canto, la cavidad y el contorno, el cimiento oculto y la cornisa que se exhibe orgullosa al cielo.

Detengámonos, por ejemplo, en la cornisa, línea de sombra y resguardo, que no solo remata el muro sino que dialoga con la luz; o en el cimiento, paciente y subterráneo, que sostiene sin reclamar protagonismo. Pensemos también en el contrafuerte, gesto firme contra el empuje, o en la clave, piedra decisiva que, sin alardes, asegura el equilibrio del arco, ya vista aquí.

Cada vocablo es una pieza del edificio verbal que estamos levantando. Algunos términos nos elevan hacia lo ornamental; otros nos devuelven a la base, a lo estructural. Pero todos, sin excepción, contribuyen a esa arquitectura del lenguaje que aspiramos a completar con método y cierta obstinación.

No olvidemos que nuestro horizonte último es el zócalo: palabra firme, asentada, que simboliza el punto de apoyo y también el remate inferior de un todo mayor. Para llegar a ella con propiedad, debemos recorrer con paciencia cada tramo del alfabeto, como quien inspecciona sala por sala un palacio aún en construcción.

Así pues, no desfallezcamos. Que la C quede cerrada con la misma minuciosidad con que iniciamos su andadura. Una vez rematada, como se remata una bóveda o un friso, podremos avanzar hacia nuevas letras, nuevos desafíos y nuevas piedras léxicas que colocar en este edificio que, palabra a palabra, va tomando forma.


CABECERA

Es la parte principal del templo y que contiene por lo general el ábside y el presbiterio. Generalmente orientada al Este, era el punto por donde se iniciaba el edificio.

Puede tener absidiolos, en cuyo caso se denomina cabecera absidial.

Cabecera. Ábside del monasterio de San Pedro de Villanueva.
Cangas de Onís, ASturias. S. XII


CABEZA DE CLAVO 

Elemento ornamental con forma de prisma piramidal.

Cabeza de clavo. Portada del monasterio de San Pedro de Villanueva
Cangas de Onís. Asturias. Siglo XII


CAJÓN

Cada uno de los tramos en que queda articulado un muro al interponerse machones o contrafuertes.     

Cajón con arcos ciegos entre contrafuertes. Santa María la Blanca.
Villalcázar de Sirga, Palencia. Siglos XII-XIII y XZIV

CAL

Óxido de calcio. En contacto con el agua es la base de todos los morteros desde antes de los romanos hasta la llegada del cemento Portland en el siglo XX.

Cantera de piedra caliza. Hontoria de la Cantera, Burgos.
De estas canteras se extrajo la piedra para la edificación de la 
catredral de Santa María, Burgos.

Terrones de cal apagada listos para ser molidos y comercializada

CAN o CANECILLO. También MODILLÓN Y EN ALGUNOS CASOS, mocheta y CARTELA.

Un can es la cabeza de una viga interior del techo, que carga en el muro y sobresale al exterior, sosteniendo la cornisa o el alero.

Canecillo en un templo es un elemento voladizo de piedra sobre el que se asienta una cornisa o alero, sobresaliendo.

En el románico puede ir desde una labra lisa hasta otra sumamente historiada, Entre ellas han alcanzado especial notoriedad las de carácter exhibicionista, en las que aparecen figuras humanas y animales representadas en actitudes grotescas, obscenas e incluso en escenas de marcado contenido erótico.

Canecillo. Sancius, el magister que trabajó los canecillos del ábside
del monstgerio de San Pedro de Villanueva, mostrando su "me fecit"
Cangas de Onís, Asturias. S. XII


CANCEL o REJERÍA

Reja que en algunos sitios separa el ábside y el presbiterio de la nave o que cierra una capilla.

Cancel i reja que separa el coro de monjes del de los legos o conversos.
Monasterio de Santa María de Huerta, siglo XII
Santa María de Huerta, Soria.


CAULÍCULO

“Cada uno de los vástagos o tallos que nacen del interior de las hojas de acanto del capitel corintio y se vuelven en espiral bajo el ábaco.” (RAE)

En el capitel corintio, cada uno de los vástagos o frondes del helecho que asoman por encima de las hojas de acanto retorciéndose hacia arriba y enrollándose a modo de voluta.

Se trata de un elemento decorativo que consiste en hojas de acanto o helecho que se vuelven hacia abajo en el ábaco del capitel y crecen hacia él.

Caulículos. Portada del monasterio de Veruela, siglo XII
Vera de Moncayo, Zaragoza

Caulículos. Arriba, helechos; abajo, acanto.
San Pedro de Villanueva, Cangas de Onís,Asturias. S. XII

CAVETO, ESGUCIO o NACELA

Moldura cóncava cuyo perfil se aproxima al cuarto de esfera. Se usa para marcar la transición de un elemento a otro, como en el caso de basas, arquivoltas, capiteles, cornisas, etcétera, pero también para configurar el vuelo de modillones, canecillos y cimacios, para perfilar impostas y como forma de ornamentación independiente.

Canecillos y cornisa en caveto. Iglesia de Santa María de Sariegomuerto.
Villaviciosa, Asturias, siglo X

CHAMBRANA

Elemento decorativo de relieve suave, con sección variada y perfil semicircular, recto o combinado, que enmarca un vano con la intención de destacarlo visualmente.

Es frecuente encontrar, incluso en publicaciones de autores consagrados, una confusión entre la chambrana y el guardapolvo, al que nos referiremos más adelante. No obstante, dado que ese momento aún se encuentra distante, adelanto una fotografía que permite apreciar con claridad que se trata de un error notable, un error de bulto en el sentido más literal del término. De mucho bulto.

Chambrana. Ventana absidial del monsterio de San Pedro de Villanueva
Cangas de Onís, Asturias. S. XII

Chambrana. Ventana absidial iglesia de Santa María
La Piedra, Burgos. Ábside del siglo XII

Chambrana en portada de la iglesia de la Cátedra de San Pedro
en Osona, Soria. Siglo XII-XIII

Guardapolvo. Obsérvese la ligera diferencia existente con la chambrana.
Iglesia de San Juan Bautista, Villavega de Aguilar, Palencia. Siglo XIII

CHAPITEL

 Elemento piramidal, a veces cónico, que corona una torre,

Chapitel. Campanario de la iglesia de Santa María, Val d'Arán
Lérida. Siglo XII

Chapitel. Iglesia de San Juan, Bohí, Lérida. S. XII. En el siglo XIII
se perdieron en un incendio los tres pisos superiores de la torre.

CHEURRÓN, CHEVRÓN o CHEVRON

Es un motivo decorativo y estructural caracterizado por una forma de zigzag, o más específicamente, una serie continua de formas en "V" invertida. Este patrón geométrico se utiliza para añadir ritmo visual, movimiento y una sensación de sofisticación En el arte románico los dientes de sierra esculpidos en piedra ornamentan principalmente arquivoltas, impostas y cornisas.

Chevrón en la iglesia de San Cornelio y San Cipriano
Revilla de Santullán, Palencia, Siglos XII y XIII

CIMBORRIO

Es una construcción cilíndrica, dodecagonal, octogonal o cuadrada con forma de torre, que en una iglesia apea sobre los arcos torales del crucero.

Cimborrio. Iglesia de San Miguel. Almazáin, Soria.
Mediados del S. XII

Cimborrio. Colegiata de Santa María la Mayor. Toro, Zamora.
Mediados del siglo XII

Cimborrio. Interior. Catedral de Zamora. Finales del siglo XII

Cimborrio. Iglesia de San Martín de Tours, Frómista, Palencia.
Siglo XII. Fue tan reformda en el siglo XIX que muchos la consideran reorrománica

CIMBRA también CERCHA

 No confundir con CIMBRIA o filete.

La cimbra es una estructura provisional de madera que se coloca en el suelo o apoyada en otras partes de la obra para sostener un elemento arquitectónico mientras se construye y hasta que el mortero de cal y arena fragua y adquiere resistencia.

Se asocia sobre todo con los arcos y las bóvedas, que son las formas arquitectónicas que más dependen de ella. En estos casos, la cimbra sirve de molde y soporte: sobre ella se colocan cuidadosamente las piezas en forma de cuña —las dovelas— hasta situar en el centro la clave, que es la pieza que cierra el arco y permite que toda la estructura funcione como un conjunto.

Una vez colocadas todas las piezas, llega un momento decisivo: retirar la cimbra. Es un instante que combina confianza e incertidumbre, porque el arco debe sostenerse ya por sí mismo. Al liberar el soporte, las dovelas se ajustan entre sí, transmitiendo las cargas y dando estabilidad a la construcción.

En ocasiones, antes de quitar la cimbra, se recubre la parte superior del arco o de la bóveda con mortero para reforzar el conjunto, lo que obliga a esperar un tiempo adicional de fraguado. 

Cimbra.
Cimbra


Probablemente arcos y bóveda cedieron al retirar la cimbra.
Iglesia de Santa María. Padilla de Arriba. Burgos. S. XII

CIMBRIA o FILETE o LISTEL

 Moldura ornamental que bordea una superficie enmarcándola o se intercala entre otras molduras para diferenciarlas.

Cimbria, listgel o filete.
Monasterio de San Pedro de Villanueva. Asturias. Siglo XII

CIMIENTOS

Parte del edificio que está debajo de tierra y sobre la que estriba toda la fábrica. Eran excavados hasta encontrar terreno firme. Esto prevenía hundimientos y aseguraba que los muros soportaran el peso de las torres. 

Cimientos en la catedral de Santa María. Vitoria-Gasteiz.
En algunos puntos alcanzan gran profundidad hasta 
hallar roca.


CONTRAFUERTE  

Refuerzo vertical de obra o de sillería, generalmente de sección prismática, adosado a los muros exteriores de un edificio con el fin de conducir hasta la cimentación las cargas estructurales, particularmente los empujes laterales generados por arcos y bóvedas. Puede presentarse desnudo de ornato o incorporar elementos decorativos, según el carácter del conjunto. Constituye la gran aportación técnica de la arquitectura románica, al hacer posible la estabilidad y monumentalidad de sus fábricas pétreas.

Contrafuertes en la basílica de San Martiño de Mondoñedo.
Foz, Lugo Fue la catedral más antigua de España. 

Contrafuerte en ermita de La Antigua. Madrid, Siglo XIII

CORDÓN

Moldura en forma de bocel trenzado semejante a una soga con nudos que se coloca como elemento ornamental. Fue muy utilizado con frecuencia posteriormente en la España religiosa de los siglos XV y XVI.


Iglesia de Santa María. Vilagrassa, Lérida
Segunda mitad del siglo XIII


CORNISA o CORNIJA

Elemento estructural saliente con cierto vuelo que corona un muro con la finalidad de librar a los muros de las aguas caídas del tejado.

Cornisa. Parroquial de Santa Marta.
Santa Marta del Cerro, Segovia. S. XIII

CORO

Parte de la iglesia destinada al canto e los clérigos.

Coro del siglo XIV en la Iglesia de La Invención de la Cruz
Cuevas de Provanco, Soria, S. XII
Los caracteres árabes de la viga: "LA-ALLAH-ILA-ALLAH"
("No hay Dios sino Dios")


CRESTERÍA

Adornos calados con aspecto de filigrana vegetal y geométrica o cuajados de elementos simbólicos y grutescos que, reiterados en serie, coronan un edificio. Más propia del estilo gótico.


           En la arquitectura de la Edad Media, se conoce con este nombre a toda la parte superior de una edificación defensiva almenada.

Crestería en la iglesia fortificada de San Juan Bautista, Fabara, Zaragoza
Siglo XII modificada en el XIV

Crestería (fue más grande) en la iglesia fortificada de Nuestra
Señora de los Ángeles. Fuensaúco, Soria. S. XIII

CRUCERÍA

Los arcos o nervios que refuerzan el cruce de dos bóvedas.

Crucero en bóveda de arista matada.
Colegiata de Santa María de Arbás (Puerto de Pajares)
Villamanin (León) Siglo XI

CRUCERO o CAUSÍDICA

Lugar donde se cruzan la nave principal y una transversal en el templo dando lugar a una planta de cruz latina. Este punto de cruce es un cuadrado sobre el que suele ir una cúpula alzada sobre un cimborrio o tambor que se sustenta en los arcos torales. 

Vista en planta de una iglesia con el crucero marcado

No es raro ver el término crucero utilizado para referirse al transepto (del latín Transeptum), es decir, a la propia nave que cruza a la principal y no solo el espacio en que se cruza con la nave principal.

Transepto marcado en la misma planta.


            Hemos llegado al final de los términos que comienzan con la letra C, y se imponen ahora unos días de pausa para atender otras obligaciones.

            Eso sí, será un descanso breve y deliberado: tomaremos impulso para iniciar, con renovado empeño, la parte del glosario correspondiente a la letra D.



Antonio García Francisco.
Madrid, en Carnestolendas de 2026

Un viaje con la Coatlicue: apariciones y reapariciones en arte mexicano del siglo XVIII al XXI

 


Cuando hablamos de religiones es muy común en la cultura occidental que muchas veces nuestros velos nos impidan ver más allá de lo que nuestras convicciones nos dictan. La apertura de un nuevo mundo al conocimiento y sus pobladores, arrojan una forma nueva de ver la religiosidad, la forma de ver la vida e incluso la muerte, la cual tiene un significado mucho más amplio y donde se venera más que se teme. Las culturas politeístas están fuera del entendimiento desde que el cristianismo fue implantado como Religión Oficial (380 d.C.) por el emperador Teodosio, que a través del Edicto de Tesalónica, estableció el cristianismo niceno como la única religión oficial y prohibiendo los cultos paganos.

Los pueblos precolombinos representaban sus deidades en extraordinarias esculturas y en enormes construcciones, las cuales muchas de ellas permanecen escondidas a nuestros ojos bajo enormes mantos verdes, como si tuvieran miedo a que sus secretos sean descubiertos por esta evolución de aquellos primeros europeos que destruyeron primero, miraron y admiraron después, reinterpretaron y posteriormente combinaron, demostrando que no todo lo traído era bueno y todo lo que había era tan malo. La historia ha hecho justicia a esos visionarios que de un lado del atlántico y de otro, nos han permitido admirar el resultado de ese mestizaje, dejando sus obras imperecederas que en muchos casos rivalizaba con los maestros de esa Europa que todo lo sabía.

Para hablarnos de todo ello   Renata Ribeiro, Profesora Doctora en el Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo. Doctora en Historia por la Universidad de Granada (beca de Formación de Profesorado Universitario, mención internacional, premio extraordinario de doctorado), licenciada en Artes Visuales por la Universidade Federal do Espírito Santo, Brasil.

sábado, 14 de febrero de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del románico (IV)

Hemos llegado a la letra C y, sin haberlo previsto, nos hallamos ante una disyuntiva: enfrentar un capítulo que reúne más de treinta términos o dividirlo en dos subcapítulos.

La segunda opción parece la más razonable, pero… ¿Cómo? ¿Cortar por la mitad y continuar después? La fórmula no es muy atrayente.

¿Y si existiera otra manera?

Tal vez la haya. Entre los primeros vocablos estaría sin duda el término «capitel» y, un poco más adelante, «columna».

¿Por qué no comenzar por ellos? Al fin y al cabo, capitel y columna suelen ser compañeros de viaje. La columna se asienta sobre una basa, ya vista aquí, y remata en un capitel.

Decidido: del conjunto correspondiente a la inicial C desgajaremos el subgrupo formado por capitel y columna. De este modo, la lectura será más ágil y la entrada resultará menos tediosa.

Adelante. 


CAPITEL

 

Delimitar qué es un capitel no resulta sencillo. Quizá la definición más simple, a la vez técnica y divulgativa, sea considerarlo el elemento funcional y ornamental que remata el fuste de la columna y actúa como transición entre este y el entablamento, el arco o la cubierta.

Su función principal es ampliar la superficie de apoyo para transmitir las cargas y evitar fallas estructurales, distribuyendo el peso de la estructura superior hacia el fuste. De este modo se previene el peligroso punzonamiento o el deterioro de la losa que sostiene la estructura soportada, ya sea el arquitrabe, el arco u otro elemento similar.

Punzonamiento. Una imagen vale por mil palabras. La misión del capitel
es evitar este tipo de hundimiento. Para ello, distribuye de manera ordenada
el empuje que soporta, dirigiéndolo hacia el fuste.



El capitel recibe la carga del arco y es correa de transmisión hacia
el fuste, el cual la dirige al suelo a través de la basa.






















Dicho esto, definimos el capitel como un sillar con labor de labra y función práctica y estética, que co­rona la parte superior de la columna o la pilastra sobre la cual suele apoyarse el arranque de un arco. 

Por su forma podemos definir algunos tipos de capiteles. 


FORMA

 Su esquema suele partir del capitel corintio griego: 


Capitel corintio










Capitel corintio











Capitel bizantino

De forma troncopiramidal invertida, presenta dos cuerpos polícromos ricamente decorados que compiten entre sí: el inferior, o cesta, con motivos vegetales, y el superior, o cimacio, que puede ser liso o estar labrado con temas bíblicos.

Es una evolución del capitel corintio griego tras una fallida imitación de éste. Posteriormente fue imitado y adaptado por los musulmanes.

Capitel bizantino. San Vital, Rávena
Fundación siglo VI


Capitel bizantino andalusí reutilizado y procedente
 -tal vez- de la ciudad de Madinat-al-Zhara, Córdoba


Capitel visigodo

 También es continuador del capitel corintio griego según la más tardía interpretación romana, pero también innovador, incorporando figuración animal y humana; con él se inaugura el capitel historiado, el cual alcanzará su máximo desarrollo, tanto en cantidad como en perfección, con el arte románico.

Capitel visigodo. "VBI DANIEL MISSVS EST IN LAQVM LEONVM"
San Pedro de la Nave, Zamora. Finales siglo VII-principios del VIII


Capitel mozárabe

  Es un capitel invariablemente corintio, de tamaño reducido, acorde con las proporciones de las columnas que los soportaban.

Capitel mozárabe de Sahagún (León)
Siglo X


Capitel asturiano

 Fue de corta duración en el tiempo, coetáneo del capitel mozárabe, se inspira en el mundo vegetal para configurar su parte más voluminosa, o sea, el tambor o cesta, con hojas de diverso tipo, en las que destacan los nervios bien perfilados.

 Un astrágalo sogueado traslada al capitel el gusto asturiano por esta ornamentación, tan presente en otras manifestaciones de su arquitectura.

Capitel asturiano con astrágalo seogueado.
Priesca, Villaviciosa, Asturias. Siglo X


Capitel asturiano con astrágalo sogueado.
San Salvador de Valdediós. Villaviciosa, Asturias. 
"SUB ERA DCCCCXXX" (Año 892)

Capitel románico

Capitel de inspiración absolutamente libre, tanto en la forma como en los motivos que desarrolla. Más allá de un ábaco de escaso protagonismo, a veces incluso inexistente, el capitel románico presenta dos elementos fundamentales: el cimacio, una voluminosa moldura en bisel, ora recta, ora cóncava o convexa, labrada con fantasías decorativas de carácter vegetal, animal o geométrico; y la cesta, un cuerpo esculpido con una infinidad de expresiones fitomórficas y con temas bíblicos, sociales, teológicos, morales y procedentes del bestiario.

Dado su origen y desarrollo religioso, resulta especialmente llamativa la presencia de escenas domésticas, agrícolas, artesanales, eróticas, obscenas y escatológicas, así como una marcada crítica social expresada en clave de humor y parodia.

Esquema básico de un capitgel románico


Capitel románico historiado con escena religiosa: La Natividad.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Duratón, Segovia. 
Principios del siglo XIII





Capitel  historiado. Mujer exhibicionista.
Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII
Iglesia de San Juan Bautista


Capitel historiado. Escena "exhibicionista"
Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII
Iglesia de San Juan Bautista

Capitel con hombre defecando. Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII


Personaje mitológico: el hombre verde
Monasterio de San Pedro de Villanueva.
Cangas de Onís, Asturias. S. XII


Capitel con personaje mitológico: Xuan de la Borrina o
Xuan Blanco. Monasterio de San Pedro de Vullanueva,
Cangas de Onís. Asturias. S. XIII


Capitel de carácter religioso cuyo tema de encuadre parece claro: 
dos aves esquematizadas beben de un cáliz central remitiendo al motivo
eucarístico de tradición paleocristiana que simboliza a la Iglesia que se 
alimenta de la fuente de la inmortalidad, la Eucaristía. 
Presenta astrágalo sogueado tradición asturiana, como el cuello de las aves. 
Monasterio de San Pedro de Villanueva, Asturias. S. X



COLUMNA

 

Definición técnico8–divulgativa:


“Elemento arquitectónico vertical y esbelto, formado por varias piezas superpuestas en vertical. Surgió originalmente como un cuerpo exento con función estructural de soporte. Puede aparecer adosada a otras estructuras y alternar su papel sustentante con funciones ornamentales o conmemorativas, e incluso prescindir por completo de una misión de apoyo. En cualquiera de estos casos, la columna trasciende su utilidad estrictamente constructiva para convertirse en un recurso de embellecimiento arquitectónico.

Desde el punto de vista compositivo, se organiza en tres elementos principales dispuestos en sentido ascendente: la basa, el fuste y el capitel, cada uno con características formales y constructivas.”

Definición sencilla:

Elemento vertical de sostén y apoyo, generalmente en forma cilíndrica, formada por basa, fuste y capitel.



La casi inagotable variedad de columnas creada por la inventiva artística a lo largo del tiempo hace imposible cualquier pretensión de hacer una lista exhaustiva. Por ello, la clasificación que se presenta a continuación se limita a los modelos más representativos y recurrentes y están referidos a la forma del fuste, elemento determinante tanto desde el punto de vista estructural como estético.

Partes de la columna


COLUMNA ADOSADA

Es la que se levanta adherida a otro elemento vertical sin dejar espacio entre ellos. (Adosada también significa de dos en dos)


Columna adosada. Monasterio de Santa María.
San Bernardo-Valbuena de Duero (Valladolid) S. XII

Columnas adosadas en el claustro del Monasterio de
Santo Domingo de Silos, Burgos. S. XII


Basas, fustes y capiteles adosados.
Monasterio de San Pedro de Villanueva. Asturias.
S. XII


Columna entrega, entregada o embebida.

Es la que cada una de sus piezas se introduce en parte en un muro u otro elemento en el que está adosada formando parte de ambos. 


Columnas entregas. Iglesia de la Asunción.
Castillejo de Robledo, Soria. S. XII


Columnas entregas. Iglesia de San Esteban Protomártir.
Pineda de la Sierra, Burgos. Finales del XII principios del XIII

Bárcena de Pienza, Burgos. Ruinas de la iglesia
 de Nuestra Señora de la Asunción. Siglo XII.
El abandono, la ruina y el expolio nos permiten ver
la técnica de construcción de una columna entrega. 


ACODADA, ACODILLADA o ACANTONADA

Se denomina acodo a cualquier elemento, decorativo o estructural, situado entre otros que lo obligan a adoptar una forma saliente, a modo de codo, o a apoyarse sobre una base también acodillada.

Un ejemplo especialmente claro se encuentra en muchas portadas románicas. Estas se abocinan —es decir, se ensanchan hacia el exterior— para albergar en sus entrantes la sucesión escalonada de arquivoltas que descansan sobre columnillas. A su vez, estas columnillas forman acodo con las semipilastras acodilladas que las separan.

Aunque no todas las partes de las columnas de una portada abocinada responden estrictamente a la definición de acodillado —el fuste, por ejemplo—, se las denomina columnas acodilladas porque la mayoría de sus elementos presentan esta característica.

Columnas y capiteles acodados o acodillados.
Monasterio de San Pedro de Villanueva, Asturias. S. XII


Basas acodilladas. Portada de la iglesia de Santos Cornelio y Cipriano.
Revilla de Santullán, Palencia. Siglo XII


Catedral de Oporto, Portugal. S. XII

ESTATUARIA

 Se trata de un tipo de columna cuyo fuste aparece cubierto total o parcialmente por una figura escultórica. En la mayoría de los manuales y descripciones especializadas no se la menciona con esta denominación concreta, sino que suele identificarse como columna-estatua o estatua-columna.

Conviene señalar que la escultura que define la singularidad de este tipo de columna puede sustituir por completo al fuste o integrarse solo en una parte de él. En este último caso, queda a la vista un pequeño tramo de la caña (fuste), ya sea en la zona superior, inferior o en alguno de sus laterales.

También hay que advertir que hay autores que emplean los términos cariátide o atlante (según el género de la figura representada) para referirse a este tipo de soporte figurado. Aunque la identificación no resulta equivocada del todo, conviene matizarla. La denominación estatua-columna responde a una intención precisa: se trata de destacar que el sentido simbólico y religioso que esta estructura lo adquirió en el arte románico y en el gótico, quedando reservada la denominación atlante-cariátide a edificios de carácter civil.


Ermita de San Pantaleón. San Pantaleón de Losa, Burgos.
Finales del S. XII principios del XIII


Iglesia de Santa María, Bareyo (Cantabria.
Finales del siglo XII-principios del XIII

Columnnas estatuarias: Monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. S. XII


No se considera columna estatuaria la que tiene el fuste con alguna labra de carácter figurativo, pero que no llega a desdibujar la linealidad cilíndrica o prismática.

Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.
Se discute si se trataba de un artista con pocos recursos escultóricos 
o si, por el contrario, era un cubista adelantado a su tiempo. Lo que 
está claro es que no se trata de una columna estatuaria


Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.



Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.


Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.


EXENTA


Es la columna que se coloca separada de los elementos verticales y solo está unida a los horizontales.

Columnas exentas. Sala del abad del monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. S. XII


FASCICULADA  o AGRUPADA, también NERVADA


         Es una columna formada por la yuxtaposición de varios fustes de pequeño calibre que comparten basa y capitel. Proviene del arte románico, pero el gótico la hizo suya como columna nervadabastante más altapor dar origen los fustes al origen de nervios en la bóveda.

Sala capitular. Monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. Siglo XII

La misma.
 Los pequeños fustes anuncian la nervadura de la bóveda.


FUNICULAR

 En este tipo de columnas el fuste está formado por uno o más funículos, (cordones o sogueados) en torsión. La basa y el capitel incorporan con frecuencia el mismo elemento.

 Muy frecuente en el arte asturiano, de donde son originarias, apenas sobrevivieron en el románico. 

Iglesia de Santa Cristina. Pola de Lena, Asturias. Siglo IX



GEMINADA

Es la columna que presenta dos fustes gemelos y paralelos, pero en un solo bloque.

Claustro del monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña.
Santa María la Real de Nieva, Segovia.
Finales del siglo XIV (El románico más tardío de España)

Columnas geminadas. Iglesia de Nuestra Señora de la Asinción.
Duratón, Segovia. Principios del S. XIII

Iglesia de Nuestra Señora de la Asinción. Duratón, Segovia.
Principios del S. XIII
La perrita Nala, con apenas cuatro años de edad, ya había visitado más iglesias rurales
románicas españolas que muchos "expertos" en ocho años de estudios
universitarios.


PAREADA

Columna de fuste emparejado con el de otra, pero manteniendo de diez a veinte centímetros de separación con su compañera. Ambas suelen compartir cimacio. Es frecuentísima en los pórticos y claustros románicos. 

Pareada: en par, en pareja, emparejada. No confundir con la columna geminada, que consta de un solo fuste con forma de dos.

Monasterio de San Andrés de Arroyo.
Santibáñez de Ecla, Palencia. S. XII


Sí. Aquí se cierra el capítulo dedicado al capitel y a la columna, más bien fuste, pues el tercer componente de la terna, la basa, ya fue tratado anteriormente. Créanme si les digo que este es un tema inagotable: aún quedan muchos tipos de estos tres elementos en la carpeta, pero describirlos todos sería una tarea interminable porque entre otras cosas, seamos modestos, excede mis propios conocimientos.  

«Vita brevis, ars longa, occasio praeceps, experimentum periculosum, iudicium difficile»; el arte es largo; la vida, breve; la ocasión, fugaz; la experiencia, insegura; el 9uicio, difícil, señaló Hipócrates hace más de dos mil años. Ante esta frase convertida en aforismo, y sin perder de vista el refrán castellano que afirma que quien mucho habla, mucho yerra, conviene dejarlo aquí para no pecar de pesado… ni de ignorante.

En la próxima entrada abordaremos otros términos arquitectónicos del románico que comienzan por la letra C, con los que se dará por concluido el capítulo dedicado a ella.

Mientras tanto, permítanme un consejo: salgan a visitar las iglesias románicas rurales más cercanas a su domicilio; a partir de ahora empezarán a contemplar estas modestas joyas de la arquitectura medieval con una mirada muy distinta, se lo aseguro.



Antonio García Francisco

Madrid, el día de San Valentín de 2026