Radioguide

martes, 10 de marzo de 2026

Polvo helado, secretos desvelados del sistema solar

 


En muchas ocasiones, cuando miro al cielo nocturno en esos paseos que hacemos con nosotros mismos, me viene a la mente los días de infancia, cuando cogía unos prismáticos y me quedaba maravillado viendo una enorme luna llena que dibujaba sus contornos en esa circunferencia llena de pequeños saltitos. Mi padre, al cual le mando un abrazo allá donde esté, fue el que llenó mi cabeza de estrellas, las cuales miramos de vez en cuando con la esperanza de ver algún atisbo de movimiento en ese firmamento que nos cubría con su manto.

 En esos años, con poco más de ocho, los Reyes Magos me hicieron un regalo cósmico; en una cajita descubrí tres pequeños libros titulados Los secretos de la astronomía, con textos de Nicole Fleriot, Alexandre Namara, Rene Svétak,Robert Abeille, Pietro Aseq, Daniela Mantarro, Max Polo, Carla María Boschelli, Rosalie Fleuriot y Franco Rusconi.  Imagínense lo que hice las siguientes semanas. Estos tres libros, editados el 31 de diciembre de 1975, me llenaron de más preguntas ya que cuanto más leía más grande era mi incomprensión, tenía ocho años ¿cómo podía saber distancias, tamaños?  ¿Cómo podría existir un planeta gaseoso? ¿El gas se expande no? Y en el espacio ¿cómo lo sujetan?

Créanme amigos que a día de hoy me sigo preguntando muchas cosas y viendo y escuchando más, ya que el mundo de información es tan amplio y tan crítico que, como dicen en matemáticas, no somos capaces de despejar la incógnita,

Lo que sí me dejó claro la lectura, fue que hay personas tan inteligentes y tan curiosas, que nos han dado miles de respuestas, pero es seguro que incluso a ellos, como a mí salvando las distancias y los años, se les presentaron incluso más preguntas.

Permítanme presentarles a una de ellas, de esas personas tan inteligentes que se pasan la vida haciéndose preguntas y buscando respuestas. La doctora. Noemí Pinilla-Alonso, Investigadora Distinguida de la Universidad de Oviedo e Investigadora Principal de programas internacionales claves centrados en los cuerpos pequeños helados del Sistema Solar

Especial Día Internacional de la Mujer

Con motivo del día Internacional de la Mujer, celebrado del 8 de marzo, el alumnado de 1º de Primaria ha realizado un programa especial para nuestra radio educativa.

    En este programa, el alumnado comparte reflexiones para recordar la importancia de la igualdad entre hombres y mujeres.

    Un programa lleno de ilusión que os animamos a que escuchéis así como a acompañarnos en esta celebración tan significativa. 

Aquellos dictados de antes. Memorias de un cuaderno de dictados

 

La Grammatica de Antonio de Nebrija, 
primera de España. Año de 1550

Cuando yo era un niño, allá en los tiempos de Maricastaña, cuando la gente llevaba el ombligo en la frente, en escuelas y colegios se llevaba a cabo una práctica pedagógica que mucho me temo haya desaparecido por lo que diré, y no era otra sino el, al menos para mí, querido “dictado”. El maestro (sí, yo tuve un MAESTRO, el único que había en la escuela desbravando a diario a cuarenta potros, como él decía. Con el tiempo llegaría al pueblo el instituto, luego los colegios y, con ellos, los profesores, pero yo tuve maestro) cogía todas las tardes un libro cualquiera de las dos estanterías que había en el aula, podía ser el Quijote, podía ser la Guerra de las Galias, pero casi siempre eran la Breve Ortografía Escolar, de Manuel Bustos Sousa, que todavía conservo en edición de 1960, o la terrible Ortografía Práctica de Luis Miranda Podadera, se aclaraba la voz con solemnidad, como si fuera un tribuno romano de las películas que veíamos, y empezaba a dictar frases a un ritmo que a nosotros nos parecía endiablado.


Los lapiceros y algunos bolígrafos, pero pocos, solamente tres o cuatro Bic o Bolín que te enguarraban de tinta las manos, volaban por el papel con entusiasmo desigual: algunos compañeros corrían como galgos detrás de cada palabra, mientras otros —entre los que a veces me incluía— levantábamos la cabeza repitiendo la última palabra que habíamos escrito porque ya no recordaban -es decir, no recordábamos- lo que venía después. Entre tildes fugitivas y haches caprichosas que se colaban donde no las llamaban, el dictado era una gran aventura ortográfica. Nos gustaba hacer dictados.

Cuando terminaba la lectura venía el momento de la verdad. El maestro repetía el texto más despacio al tiempo que corregía desguazando las palabras más difíciles

-     “Haber, h y b; coraje, con j; vacilaba, v y b”

 y cada cual iba descubriendo sus propios desaguisados: una “b” traicionera aquí, una “v” despistada allá; las "h", a su aire, como siempre… y, de vez en cuando, el glorioso instante de comprobar que aquella palabra difícil había salido perfecta, como si uno hubiera acertado la quiniela. De lo de las tildes, “ya si eso lo hablamos otro día”, como dicen hoy. Porque las tildes eran harina de otro costal.


Esta gran aventura ortográfica fue la responsable de que, no diré mi generación, pero sí al menos mis compañeros y yo, llegáramos a la edad que hoy tenemos sabiendo escribir correctamente… o casi, que la modestia es una virtud. 

Sabemos diferenciar entre “haber” y “a ver”, entre “ola” y “hola” o entre “cabo” y “cavo”, y somos verdaderos expertos en los controvertidos “vaya” y “valla” y el eterno  "haya" y "halla", que eso ya es de liga Champions. Cosa que, lamentablemente, comprobamos a diario en redes sociales que no todo el mundo, incluidas personas cincuenta años más jóvenes que nosotros, tienen muy clara y, cuando se les señala, se escudan en que da igual, que se les entiende lo mismo y que la ortografía no sirve para nada.

A veces me lo dicen a la cara y siempre digo dos cosas. La primera, que la ortografía sirve, entre otras cosas, para no hacernos perder diez minutos tratando de entender si alguien pregunta o afirma por escrito. La segunda, es que nadie se va a morir de ortografía, lo mismo que nadie se va a morir de educación, pero escribir bien es una muestra de respeto hacia quien te lee.

Tonterías!- me responden indefectiblemente.

Todo esto viene a que hace unos días me animé a abrir una caja cerrada que había en el garaje de mis padres y en ella, entre otros tesoros de infancia, había un cuaderno mío de dictados. Una delicia repasarlos. Algunos empezaban un día y continuaban otro día más, o dos días, según la longitud del texto. Releerlos era como seguir una novela por entregas, solo que con haches y uves en vez de policías y ladrones.

Y ¡tachán!, como conejo que sale de la chistera aparece uno que trata sobre las antiguas reglas de ortografía. 

Y en ese momento, me vienen a la cabeza unos comentarios que hicieron Fran Rozada y Manuel Martínez, sobre que en documentos del monasterio de San Pedro de Villanueva, aparece el mes de enero escrito con H inicial. 

Y resulta que en este dictado aparece que antiguamente era posible escribir HENERO por enero. Lo vuelvo a descubrir por primera vez, que ya ni me acordaba.

Y después de toda una infancia peleándome con la odiosa hache, la repelente v  y las detestables g y j,  que aparecían en sitios inesperados, ahora descubro que, en otro tiempo, había quien las colocaba donde hoy nos parecería una locura ortográfica. 

Y lo hacían, además, con toda la seriedad del mundo.

Quién lo diría: al final va a resultar que algunas de aquellas haches rebeldes de nuestros dictados… quizá no estaban tan equivocadas y el maestro lo sabía.

Sí. Don Ángel lo sabía.

Y no se van a librar ustedes de que en una próxima entrada les transcriba este dictado del año 1962 que ya ni recordaba. Porque, ya que el cuaderno ha decidido salir de su cómodo retiro, lo mínimo que puedo hacer es trabajar un poco y darlo a conocer.

Así que queden ustedes avisados: en una próxima entrega habrá dictado. 

Y no se preocupen, que prometo leerlo despacio… por si alguien quiere ir escribiendo.


Antonio García Francisco

Madrid, festividad de San Simplicio, 2026

domingo, 8 de marzo de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos IX



Se mueve por los círculos sociales que frecuento un autodenominado, no sin cierta ironía, filósofo de taberna que atiende, a pesar de portar preclaros apellidos, por Pepe Pelotas, quien, en más de un aspecto, pues también anda escaso de vista, recuerda a una versión contemporánea del bohemio Max Estrella creado por Valle-Inclán.

Este sobresaliente pensador de barra fija, que es capaz de encadenar un tercio de cerveza tras otro mientras expone sus teorías, suelta con total convicción verdades tan evidentes que hasta podrían sorprender al propio Séneca si a Séneca le gustara la cerveza y algún día coincidieran en la misma taberna. Su idea favorita es sencilla y rotunda: todo en la vida tiene un orden, y sin ese orden —dice— la vida sería imposible.

Sí, amigo Pepe, razón no te falta, todo en la vida tiene su orden. Después del día llega la noche, y luego vuelve otra vez el día; tras la tormenta suele venir la calma; después del uno viene el dos y dos más uno siempre suman tres; siguiendo con nuestro relato, después de la F llega la G con la misma seguridad como que detrás de un tercio de cerveza  viene otro. Todo está en orden, las letras están en orden, las cervezas están en orden, el mundo está en orden y las verdades de Perogrullo, reforzadas con las tuyas, lo siguen rigiendo.

Lo interesante es que precisamente ahí queríamos llegar: siguiendo el orden mundial, damos paso a la media docena de términos arquitectónicos del románico que vamos a comentar a continuación. Va por usted, maestro Pelotas.

GALERÍA PORTICADA 

De origen netamente hispano, y exclusiva de España, ya la mencionamos en la Parte I del glosario bajo el nombre de atrio.

GÁRGOLA

Su nombre deriva del francés gargouille y éste del latín gargula, garganta.

Es un desagüe que sobresale del tejado, esculpido artísticamente, para que el agua de lluvia no estropee los muros. Suelen combinar funcionalidad, ornamentación y simbolismo.

Por influencia e ignorancia de Hollywood, el gran público suele confundirlas con las quimeras, que definiremos más adelante aunque vamos a dejar una pista para mayor comprensión de lo dicho.

Catedral vieja de Santa >María, Lérida. Siglo XII

Catedral de Friburgo, Alemania. Siglo XII a XIV
Cuenta la leyenda que los canteros pusieeron esta gárgola orientada 
al balcón del burgomaestre, que pagaba tarde y mal los jornales.

Pista: NO es una gárgola, es una quimera.

GEMINADA

Aunque la mencionamos cuando hablamos de la ventana bífora, podemos ampliar el concepto a decir que geminados son los elementos iguales colocados de dos en dos y uno al lado de otro, de manera que pueden ser arcos geminados, columnas geminadas, un vano geminado…

Columnas y arcos geminados. Iglesia de San Pedro ad Víncula
Perorrubio, Segovia. Siglo XII

Columnas y arcos geminados. Claustro del monasterio de 
Santa María Soterraña. Santa María la Real de Nieva, Segovia.
Siglo XIV


GIROLA

Ya definida en deambulatorio

GLOUTON

Capitel en forma de cabeza de animal que engulle el fuste de la columna.

Glouton. Iglesia de San Julián y Santa Basilisa
Rebolledo de la Torre, Burgos. Siglo XII

GOLA

También cimacio: moldura unitaria con forma muy aproximada a la S

Gola


Cimacio. Iglesia de Santa Lucía. Collados de Boedo, Palencia
Siglo XII

Y se acabó.

Sí, hemos llegado al final y, como siempre, con cierta pena, porque algunos términos se quedarán en el zurrón. Pero la vida es así. Como recuerda nuestro filósofo de cabecera, el tabernario Pepe Pelotas, el orden nos conduce irremediablemente a la letra H. Allí nos encontraremos, en sus campos de términos que aguardan ser explorados, descubiertos y mostrados ante los ojos de los viajeros del Románico.

Porque, al fin y al cabo, esto no es solo un glosario de términos: es también un paseo por la Historia (con mayúscula), el arte y las formas que han quedado grabadas en la piedra gracias al buen hacer de nuestros admirados canteros medievales.



Antonio García Francisco

Madrid, Domingo de Oculi de 2026








viernes, 6 de marzo de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del románico VIII

 



Apenas una quincena de términos se presentan voluntarios para recorrer la etapa dedicada a la letra F, y algunos de ellos ya nos son familiares, pues han aparecido previamente en nuestro recorrido. Nos detendremos a tratar con ellos, les daremos a conocer desde la "fa" hasta la "fu", y sin duda pasaremos un rato entretenido.

Adelante, que comience el espectáculo.

FÁBRICA

Se llama fábrica a toda la construcción, toda la obra del edificio, al conjunto de elementos y estructuras que conforman una construcción (bóvedas, sillares, ladrillos, bloques, morteros, vanos, arcos, vigas, forjados, muros, pilastras, pilares, columnas, tejados, cimientos, columnas, paramentos, contrafuertes, etcétera). En origen se llamó fábrica únicamente al conjunto de andamios, maquinaria y utilería en general necesarios para la ejecución de la obra

Fabrica del acueducto romano de Segovia. Siglo II


FACTURA

Del latín facere, hacer, se refiere a la fábrica y concretamente a la manera en que está ejecutada una obra. La buena o mala factura de algo indica su buena o mala ejecución. También se usa en pintura y en escultura.

FAJÓN

Ya visto al tratar sobre el arco.

FASTIAL

Es la piedra decorativa colocada en el punto más elevado de una obra acabada.

Fastial. Iglesia de San Pedro de Tejada
Puente Arenas, Burgos, Siglo XI


FIGURADA/FIGURADO

Figurada: decoración que representa figuras.

Figurado: el conjunto de esas figuras


Figurado. Figuras en portada del monasterio de San Pedro de Villaneva
Villanueva de Cangas. Cantgas de Onís, Asturias. Siglo XII


FILACTERIA

Es una banda en piedra, obra o madera imitando un pergamino que llevan algunas figuras para indicarnos quién son.

El magister Sancius se identifica mediante una filacteria
en el alero del monasterio de San Pedro de Villanueva,
Cangas de Onís, Asturias. Siglo XII 

Profetas identificados en sus correspondientes filacterias.
Pórtico de la Gloria, Catedral de Santiago.
Santiago de Compostela, La Coruña. Siglo XII

FESTÓN

Adorno formado por pequeñas convexidades que imitan ondas.

Festón. Portada de la galería porticada de la iglesia de Ntra.
Señora de la Asunción, Duratón, Segovia. Siglo XIII

FLECHA

Aguja que remata una torre.

Flecha del arco: la luz del arco. Ver en el capítulo dedicado al arco

Flechas en el antiguo Ayuntamiento de Madrid
Siglo XVII

Aguja o flecha en la catedral mde Nôtre-Dame, París.
Siglo XIX

FORMALETE

Ver arco de medio punto.


FORMERO

Ver arco formero


FRONTAL

Ver antipendio


FRONTISPICIO

Fachada delantera y principal de un templo.

Frontgispicio. Iglesia de Santa María.
Siones, Burgos. Siglo XII


FRONTÓN

Remate triangular de una fachada cuyos tres lados son la cornisa y las dos vertientes. El espacio encerrado en sus tres lados se llama tímpano, sobre todo cuando está decorado.

Frontón. Iglesia de Santa María del Azogue
Benavente, Zamora. Siglo XII


FUNÍCULO

Ya tratado aquí

FUSTE

Muy tratado aquí

Es la parte de la columna que media entre el capitel y la basa.

Fustges. Iglesia de San Juan del Mercado
Benavente, Zamora. Siglo XII

Y así, sin hacer ruido, hemos llegado al final. Aquella pequeña cuadrilla de palabras que se ofreció para representar a la F ha cumplido con creces: han desfilado ante nosotros, algunas con paso firme, otras con cierta timidez, pero todas con algo que decir. Las hemos acompañado desde la “fa” de “fábrica” hasta la “fu” de “fuste”, como prometimos, y en el camino se nos ha pasado el rato volando.

Algunas ya eran viejas conocidas y nos guiñaron un ojo al reaparecer; otras aprovecharon la ocasión para presentarse con más calma. Entre unas y otras, la letra F ha quedado bien servida, bien contada y, esperamos, bien disfrutada.

Ahora toca cerrar esta etapa. No con solemnidad excesiva, que tampoco hace falta, sino con la satisfacción tranquila de quien termina una parte del trayecto y mira hacia delante. La F se despide sin estridencias, dejándonos el eco de sus sonidos y la certeza de que el alfabeto todavía guarda muchas historias por contar.

Y nosotros, claro, seguiremos. Porque esto no acaba aquí: simplemente pasamos página. Vamos directos hacia la letra G.



Antonio García Francisco

Madrid, Viernes de Clavos de 2026


El Libro de los Porqués

 

El alumnado de 2º de Educación Primaria ha preparado un programa de radio inspirado en “El libro de los porqués” de Gianni Rodari.

    En este programa, nuestros alumnos y alumnas se convierten en voces curiosas que plantean preguntas sobre el mundo que nos rodea, y comparten repuestas llenas de imaginación, creatividad y humor, siguiendo el espíritu del conocido escritor.

    Os invitamos a escuchar este programa y a disfrutar de los ingeniosos “porqués” de nuestro alumnado de segundo.

jueves, 5 de marzo de 2026

Sección 50 Aniversario. Entrevista a antiguo alumnado. Saúl y Rosa

 

Con motivo de la celebración del 50º Aniversario de nuestro Centro, el alumnado de 5º de Primaria ha preparado un programa especial para nuestra radio escolar.

    En esta ocasión, nuestros jóvenes locutores han entrevistado a Saúl y a Rosa, antiguos alumnos del colegio, quienes han compartido recuerdos, anécdotas y experiencias de su etapa escolar. Un emocionante encuentro entre generaciones que nos permite conocer como era el Centro hace años y su evolución hasta la actualidad.

    Os invitamos a escucharlo y a acompañarnos en este bonito viaje por la historia de nuestro Centro.