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martes, 3 de febrero de 2026

PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS UN LEGADO CULTURAL Teresa Sanjurjo Directora de la Fundación Princesa de Asturias

 


Sin lugar a dudas el encuentro que tendremos este viernes no deja de ser uno de los motivos por lo que el Legado de Dulce existe, aunque elevado a grado superlativo. La iniciativa de propagar la cultura en cualquier de sus vertientes tiene el culmen en ese país en los premios Princesa de Asturias una organización con unos valores que se centra en la promoción del humanismo, la ciencia, el patrimonio…algo poco común en este mundo lleno de egoísmo, egocentrismo, soledad, consumismo, la inmediatez digital y la falta de respeto a nuestros mayores… ¿sigo?

 

La sociedad cultural sin ánimo de lucro, matiz que nos representa, son una asociación de personas que su único motivo de existencia es la transmisión y la suma de valor, nada más, pero no crean amigos míos que es fácil propagar este mensaje.

 

Desgraciadamente existen algunas que presumen de ellos, pero no lo aplican y si esto es triste y lamentable más es que el mundo de la comunicación, a veces, se confunden en sus argumentos a la hora de tratarnos, en este mundo no todo lo mueve el dinero, aunque pocas, existen personas que queremos que el resurgir del espacio rural, la transferencia de conciencia, la cognición del individuo y en definitiva, el resurgir del ser humano como ente viva y no dirigida.

Pues amigos de radio cangas hoy tenemos al otro lado del tlf a una de ella, TERESA SANJURJO GONZÁLEZ

 

Es directora de la Fundación Princesa de Asturias desde 2009 y miembro de su Patronato desde 2018.

Buenas tardes

Breve glosario de términos arquitectónicos y escultóricos del Románico. (II)

 

        

En la entrada del mes pasado, cuando empezamos a preparar un pequeño glosario para conocer casi “de tú a tú” a los elementos arquitectónicos y escultóricos del románico, dejamos a propósito un término que merecía una explicación aparte: el arco.

A estas alturas todos sabemos más o menos qué es un arco, y quizá por eso no lo echamos en falta antes. Pero, si tuviéramos que explicarlo, ¿cómo lo haríamos?

La definición más sencilla que se me ocurre es decir que el arco es un elemento fundamental en arquitectura. Básicamente, sirve para salvar el espacio que hay entre dos puntos, ya sean muros, columnas o pilares, y tiene una función clave: repartir el peso que soporta hacia esos apoyos. 

Es fácil de entender, pero no tanto de construir. De hecho, ni los egipcios, capaces de levantar las pirámides, ni los griegos, en sus grandes edificios clásicos, lo utilizaron. No me atrevo a decir que por desconocimiento, pero el hecho es que ellos trabajaban con vigas y dinteles. Fueron los romanos quienes se atrevieron a emplearlo a gran escala, apoyándose en conocimientos técnicos basados sobre todo en una experiencia muy sencilla: sabían que toda la estructura se podía ir abajo si no se construían unos muy potentes estribos que sostuvieran el arco y toda la carga que había de soportar.

Así que aquí estamos, frente a su majestad el arco, que será el protagonista de un glosario propio, casi un subglosario, del arco en general y, de paso, veremos algunos tipos. Para entenderlo mejor, vamos a seguir unos esquemas sencillos.



El arco más habitual en la arquitectura románica es el de medio punto, es decir, el semicircular, que lanza las cargas hacia los muros y los contrafuertes. A partir del siglo XII comenzó a emplearse también el arco apuntado, asímismo llamado ojival, también de punto entero o puntoentero,  que está formado por dos curvas que se juntan en la dovela clave. Este tipo de arco, el de punto entero u ojival, fue muy importante para la arquitectura medieval posterior, especialmente la gótica, porque reparte el peso más hacia abajo que hacia los lados. Gracias a eso, los pilares pueden sostener mejor la construcción y los edificios se hacen más altos y estables.

Si se me pidiera una indicación inicial, a modo de primera pista, diría que la presencia de un arco de medio punto nos orienta hacia la posibilidad de estar ante un edificio románico.


DESPIECE DE UN ARCO


Esquema de un arco


Despiezado un arco, estos son los elementos que lo componen:


CLAVE, también llamada llave y maza

La clave (número 1 en el dibujo), es la dovela que cierra el arco. En el proceso de construcción de un arco o una bóveda, la clave es la última dovela que se coloca. Al igual que las demás dovelas, la clave fabricada de sillar se sostiene gracias a su corte biselado, que hace que la pieza encaje a escuadra entre las penúltimas dovelas que la flanquean (contraclaves), equilibrando con ellas por presión el conjunto y evitando que se desplome la obra.  Es la «piedra angular» por antonomasia, la que da consistencia al arco y a la bóveda. 


Clave de un arco


Clave de una bóveda


DOVELA

Una dovela (número 2 en el dibujo) es una piedra con forma de cuña truncada que, dispuesta con otras radialmente, da origen a la doble vuelta de un arco o de una bóveda. Tiene seis caras;  la superior y convexa es el trasdós, que, por lo común, queda oculta dentro del paramento; la inferior y cóncava, casi siempre visible, es el intradós; las dos laterales, también cubiertas una vez colocadas, lindan con las otras dovelas y son el lecho; las caras más anchas se llaman cabezas, de las cuales una nunca se ve en las bóvedas y en los arcos adosados.

Dovelas de un arco


Dentro del grupo dovelas, cada una desarrolla una función diferentre, lo cual les origina un nombre específico.

Contraclaves o dovelas anexas a la clave

Dovelas riñones


Dovelas salmer. Las veremos en detalle más adelante


FLECHA o sagita

Altura del arco, de la bóveda y de la cúpula desde el punto de arranque hasta la clave.

Flecha o sagita de un arco


IMPOSTA.

Éste es un término que tiene doble significado. En lo que se refiere al arco, es el sillar sobre el que éste se asienta y que a partir de él se inicia la curvatura (número 4 en el dibujo)


Impostas




Pero imposta también es una hilada de sillares que forman una cornisa generalmente labrada por abajo y al frente que, sin ninguna función estructural, divide dos planos y ya de paso sirve de arranque de arcos, arquivoltas o bóvedas.

Impostas. San Xoan de Amandi, Asturias

Impostas. San Pedro de Villanueva, Asturias

INTRADÓS

El intradós (Número 5 en el dibujo), es la cara inferior de una dovela y, por extensión, del arco y de la bóveda.

Intradós en arco,de bóveda y de cúpula.
Soto de Bureba, Burgos

LUZ

Anchura de un arco a nivel de imposta, esto es, distancia horizontal entre sus apoyos, salvo en el arco de herradura, cuya luz se mide a la altura de las dovelas centrales. 
















Luz en arco de herradura.
Puerta de la torre de los Lujanes, Madrid.

TRASDOS

Cara superior de una dovela, opuesta al intradós, y por extensión, de un arco o una bóveda. Esta cara casi siempre está oculta por cubrirla otro elemento.



SALMER

 Es la dovela basal o primera dovela a cada lado de un arco. Va cortada al bies por la cara que conecta con la dovela siguiente que ya inicia la curvatura.

Hay arcos que comparten salmer por uno de sus lados, y entonces el plano inclinado de la cara superior es doble y con direcciones opuestas; dicho plano recibe el nombre de enjarje.

Salmer. Monasterio de San Bernardo. Valbuena, Burgos


Salmer enjarjado. Monasterio de San Pedro de Villanueva.
Cangas de Onís, Asturias.


...Y comenzamos con los 

TIPOS DE ARCOS.


ARCO ABOCELADO

  Es el arco en el que predomina la estructura convexa o de bocel y por extensión la estructura en la que se encuentra (las arquivoltas de ventanas, portadas).

Portada con boceles. Iglesia de la Asunción
Zorita del Páramo, Palencia, S. XII

Arcos abocelados en ventana. Iglesia de San Esteban
Zamora, S. XII


ARCO APUNTADO

Es el que presenta un progresivo aguzamiento hacia la parte superior, comprimiendo la luz desde los arranques hasta culminar en un ángulo. El grado de angulosidad no responde a un canon fijo, por lo que pueden encontrarse arcos apuntados con un vértice apenas insinuado y otros que, por el contrario, muestran una angulosidad ojival o incluso más acusada, como la del arco lanceolado.

El arco apuntado fue utilizado por los árabes abasíes a partir del siglo IX. Desde el punto de vista estructural, transmite el empuje lateral de manera más eficaz que el arco de medio punto, lo que permite la apertura de vanos más amplios, la elevación de muros más altos y una mayor sensación de verticalidad en el conjunto arquitectónico, convirtiéndose en el favorito de la arquitectura gótica.

Iglesia de San Juan Bautista, S. XII-XIII
Revilla de Orejana-El Arenal, Segovia

Iglesia de San Juan Bautista, S. XII-XIII
Revilla de Orejana-El Arenal, Segovia


Arco apuntado cuyo desarrollo genera una bóveda apuntada.
Iglesia de San Juan de Duero, Soria. S. XII


Arco de herradura apuntado o arco túmido.
Igl. Nuestra Señora de la Antigua, Madrid. S. XIII


ARCO CIEGO

El que no traspasa el muro y tiene tapiada la luz. Se aplica especialmente a vanos concebidos en origen como opacos, por lo general arcos y rebajes rectangulares, frecuentes en el arte románico y, con mayor abundancia, en el estilo mudéjar.

No confundir con ARCO CEGADO, que es el arco de un vano concebido originalmente como diáfano pero que fue tapiado con posterioridad por motivos prácticos del momento.

Arcos ciegos. Ig. de San Esteban. Moradillo de Sedano
Burgos, S. XII


Arcos ciegos. Real Monasterio de San Juan de la Peña.
Jaca, Huesca. Siglos X a XII


Arcos ciegos iglesia mudéjar (cultura de frontera). Iglesia de San Martín
Cuéllar, Segovia (S. XII y XIII)


Arcos ciegos iglesia románico mudédjar (cultura de frontera) de
Ntra. Sra. de la Asunción. Cubillo de Uceda, Guadalajara


Arcos cegados. Iglesia de La Natividad de Nuestra Señora.
Lara de los Infantes, Burgos. Siglo XII


ARCO DE DESCARGA

Se denomina arco de descarga al arco ciego practicado en un muro de carga, con la finalidad de desviar parte de los esfuerzos o tensiones del muro bajo el mismo. Es de origen netamente romano.

Arco de descarga. Asume las cargas del muro superior y evita que el
dintel se parta por el efecto de las mismas.


Arcos de descarga. Museo Nacional de Arte Romano
Mérida, Badajoz. Siglo XX


ARCO DOBLADO

El que está formado por dos arcos superpuestos y concéntricos de diferente diámetro.

Arco doblado. Monasterio de San Pedro de Villanueva
Cangas de Onís, Asturias. S. XII

Arco doblado polilobulado.
Errmita románico mudéjar (cultura de frontera) de la Antigua. Madrid S XIII

ARCO FAJÓN o toral 

Es un arco que se dispone de manera transversal a la bóveda para ceñirla como elemento de refuerzo, pero no es un elemento necesario, pues los romanos ya edificaban bóvedas interminables de cañón en criptopórticos y muy especialmente en los graderíos de teatros, circos y anfiteatros sin necesidad de ser fajadas por arco fajón alguno.

Si es apuntado se llama arco perpiaño.

Arcos fajones en bóveda de cañón.
Catedral deSantiago de Compostela

Bóveda de cañón sin fajones.
Iglesia de San Pedro. Besalú, Gerona, S. XII

Bóveda de cañón sin arcos fajones
Circo romano de Tarragona. Siglo V
Bóveda del claustro del monasterio benedictino de San Cugat de Vallés
No tienen arcos fajones y sujetan el piso superior



ARCO FORMERO

El que forma las naves. Corre en el sentido longitudinal de una nave a la cual pone en comunicación con la nave lateral contigua.

Arcos formeros. Ig. de Santiago, Ciudad Real.
Iniciada en románico S. XII y acabada en gótico S. XIII

ARCO GEMELO

Gemelos son los arcos que están inscritos en otro al cual dividen

Arco gemelo. Iglesia de Santiago del Burgo, Zaamora


ARCO GEMINADO

Geminados son los vanos frecuentemente arqueados, divididos en dos partes por un parteluz o mainel. Por extensión, se llama también geminados a los arcos de estos vanos y a las columnas que los sustentan

En lo que a los arcos se refiere, son arcos simétricos y unidos entre sí que comparten la columna central que los sustenta. 

Arcos geminados. Igl. Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, principios del siglo XIII


ARCO LOBULADO

Que tiene forma de lóbulo o está constituido por lóbulos. Este tipo de arco, probablemente de origen mozárabe, fue adoptado posteriormente por todos los estilos.

Arco lobulado. Igl. Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, principios del siglo XIII

Arco lobulado. Igl. Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, principios del siglo XIII

ARCO LOMBARDO

Son arquillos ciegos que conforman arquerías, generalmente dispuestas bajo los aleros. Constituyen un elemento característico del románico primigenio, el prerrománico por excelencia, y tienen el origen de su práctica y difusión en los canteros italianos de Lombardía —los lombardos—, quienes, acuciados por la miseria provocada en su tierra por las continuas guerras, emigraron por Europa difundiendo una manera de construir que dominaban plenamente, inspirada en la tradición romana.

Arquillos al gusto lombardo.
Iglesia de San Martín. Mansilla de Burgos, Burgos.
Probablemente S. XIII

ARCO DE MEDIO PUNTO, o mediopunto o formalete

 Es el arco por antonomasia que representa al arte románico muy fácil de distinguir por su perfil de media circunferencia. En arquitectura supuso un hallazgo de capital importancia, dada su eficaz resistencia frente a las presiones y cargas de la fábrica en su conjunto. De antiquísimo origen caldeo (Mesopotamia, tercer milenio antes de nuestra era), lo trajeron a Occidente los etruscos dos mil años después, y con los romanos se expandió por todo el mundo. Su proyección horizontal origina la bóveda de medio punto o de cañón, a la que transmite, si no todas, al menos la mayor parte de las garantías de resistencia y sostenibilidad que él representa.


Mediopunto. Iglesia de Santa Marta.
Santa Marta del Cerro, Segovia, siglo XII

Arcos de medio punto.
San Pedro de Villanueva, Cangas de Onís. Asturias

ARCO TRIUNFAL

 Es el arco a través del cual se comunican el presbiterio, lugar destinado a sacerdotes, y la nave, lugar destinado a los fieles, con la carga simbólica que esto lleva consigo.

Es con diferencia el de  mayor ornamentación y a menudo diferente estructura que otros arcos presentes en el templo.

No debe ser confundido con arco de triunfo, que nada tiene que ver con nuestro tema.

Arco triunfal. Iglesia de San Cristóbal.
Barahona del Fresno, Segovia. S XII


Arco triunfal. Iglesia de Santa Marta.
Santa Marta del Cerro, Segovia. Siglo XII

Arco triunfal. Iglesia del ex-monasterio benedictino de
San Pedro de Villanueva, Cangas de Onís. Asturias. S. XII


Idealización de la construcción de un puente bajo la 
atenta mirada del rey que lo financia.


A estas alturas ya sabemos algo más sobre el arco: conocemos las partes que lo componen y los tipos más habituales en el románico —aunque no se trata de una lista cerrada, ya que existen muchos otros que hemos dejado fuera para no alargar la explicación—, todos ellos fundamentales para aportar belleza y armonía a los templos de la época. Su función no es únicamente permitir el paso de la luz o contribuir a la estabilidad del edificio, sino que también cumplen un cometido ornamental y simbólico, que ya hemos ido viendo poco a poco en años anteriores al tratar la iconografía de capiteles, canecillos y metopas, y que, si las circunstancias lo permiten, tal vez retomemos más adelante desde un punto de vista más esquemático, funcional y sencillo.

Tras este paréntesis, ya que el arco parecía merecer un capítulo aparte, en la siguiente entrada del blog continuaremos abordando los elementos arquitectónicos y escultóricos que encontramos en las iglesias, para cuya identificación nos apoyaremos las fotografías que acompañarán a las explicaciones.

 

Antonio García Francisco

Madrid, febrero de 2026