Hemos llegado a la letra C y, sin haberlo
previsto, nos hallamos ante una disyuntiva: enfrentar un capítulo que reúne más
de treinta términos o dividirlo en dos subcapítulos.
La segunda opción parece la más razonable, pero… ¿Cómo?
¿Cortar por la mitad y continuar después? La fórmula no es muy atrayente.
¿Y si existiera otra manera?
Tal vez la haya. Entre los primeros vocablos estaría sin
duda el término «capitel» y, un poco más adelante, «columna».
¿Por qué no comenzar por ellos? Al fin y al cabo, capitel
y columna suelen ser compañeros de viaje. La columna se asienta sobre una basa,
ya vista aquí, y remata en un capitel.
Decidido: del conjunto correspondiente a la inicial C
desgajaremos el subgrupo formado por capitel y columna. De este modo, la
lectura será más ágil y la entrada resultará menos tediosa.
Adelante.
CAPITEL
Delimitar qué
es un capitel no resulta sencillo. Quizá la definición más simple, a la vez
técnica y divulgativa, sea considerarlo el elemento funcional y ornamental que
remata el fuste de la columna y actúa como transición entre este y el
entablamento, el arco o la cubierta.
Su función
principal es ampliar la superficie de apoyo para transmitir las cargas y evitar
fallas estructurales, distribuyendo el peso de la estructura superior hacia el
fuste. De este modo se previene el peligroso punzonamiento o el
deterioro de la losa que sostiene la estructura soportada, ya sea el
arquitrabe, el arco u otro elemento similar.
| Punzonamiento. Una imagen vale por mil palabras. La misión del capitel es evitar este tipo de hundimiento. Para ello, distribuye de manera ordenada el empuje que soporta, dirigiéndolo hacia el fuste. |
| El capitel recibe la carga del arco y es correa de transmisión hacia el fuste, el cual la dirige al suelo a través de la basa. |
Dicho esto, definimos el capitel como un sillar con labor de labra y función práctica y estética, que corona la parte superior de la columna o la pilastra sobre la cual suele apoyarse el arranque de un arco.
Por su forma podemos definir algunos tipos de capiteles.
FORMA
Su esquema suele partir del capitel corintio griego:
| Capitel corintio |
| Capitel corintio |
Capitel bizantino
De forma troncopiramidal invertida, presenta dos cuerpos
polícromos ricamente decorados que compiten entre sí: el inferior, o cesta, con
motivos vegetales, y el superior, o cimacio, que puede ser liso o estar labrado
con temas bíblicos.
Es una evolución del capitel corintio griego tras una fallida imitación de éste. Posteriormente fue imitado y adaptado por los musulmanes.
| Capitel bizantino. San Vital, Rávena Fundación siglo VI |
| Capitel bizantino andalusí reutilizado y procedente -tal vez- de la ciudad de Madcinat-al-Zhara, Córdoba |
Capitel visigodo
También es continuador del capitel corintio griego según la más tardía interpretación romana, pero también innovador, incorporando figuración animal y humana; con él se inaugura el capitel historiado, el cual alcanzará su máximo desarrollo, tanto en cantidad como en perfección, con el arte románico.
| Capitel visigodo. "VBI DANIEL MISSVS ESTIN LAQVM LEONVM" San Pedro de la Nave, Zamora. Finales siglo VII-principios del VIII |
Capitel mozárabe
Es un capitel invariablemente corintio, de tamaño reducido, acorde con las proporciones de las columnas que los soportaban.
| Capitel mozárabe de Sahagún (León) Siglo X |
Capitel asturiano
Un astrágalo sogueado traslada
al capitel el gusto asturiano por esta ornamentación, tan presente en otras
manifestaciones de su arquitectura.
| Capitel asturiano con astrágalo seogueado. Priesca, Villaviciosa, Asturias. Siglo X |
| Capitel asturiano con astrágalo sogueado. San Salvador de Valdediós. Villaviciosa, Asturias. "SUB ERA DCCCCXXX" (Año 892) |
Capitel románico
Capitel de
inspiración absolutamente libre, tanto en la forma como en los motivos que
desarrolla. Más allá de un ábaco de escaso protagonismo, a veces incluso
inexistente, el capitel románico presenta dos elementos fundamentales: el
cimacio, una voluminosa moldura en bisel, ora recta, ora cóncava o convexa,
labrada con fantasías decorativas de carácter vegetal, animal o geométrico; y
la cesta, un cuerpo esculpido con una infinidad de expresiones fitomórficas y
con temas bíblicos, sociales, teológicos, morales y procedentes del bestiario.
Dado su
origen y desarrollo religioso, resulta especialmente llamativa la presencia de
escenas domésticas, agrícolas, artesanales, eróticas, obscenas y escatológicas,
así como una marcada crítica social expresada en clave de humor y parodia.
| Esquema básico de un capitgel románico |
| Capitel románico historiado con escena religiosa: La Natividad. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Duratón, Segovia. Principios del siglo XIII |
| Capitel historiado. Mujer exhibicionista. Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII |
| Capitel historiado. Escena "exhibicionista" Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII |
| Capitel con hombre defecando. Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII |
| Personaje mitológico: el hombre verde Monasterio de San Pedro de Villanueva. Cangas de Onís, Asturias. S. XII |
| Capitel con personaje mitológico: Xuan de la Borrina o Xuan Blanco. Monasterio de San Pedro de Vullanueva, Cangas de Onís. Asturias. S. XIII |
COLUMNA
Definición
técnico – divulgativa:
“Elemento arquitectónico vertical y esbelto, formado por varias piezas
superpuestas en vertical. Surgió originalmente como un cuerpo exento con
función estructural de soporte. Puede aparecer adosada a otras estructuras y
alternar su papel sustentante con funciones ornamentales o conmemorativas, e
incluso prescindir por completo de una misión de apoyo. En cualquiera de estos
casos, la columna trasciende su utilidad estrictamente constructiva para
convertirse en un recurso de embellecimiento arquitectónico.
Desde el
punto de vista compositivo, se organiza en tres elementos principales
dispuestos en sentido ascendente: la basa, el fuste y el capitel, cada uno con
características formales y constructivas.”
Definición
sencilla:
Elemento
vertical de sostén y apoyo, generalmente en forma cilíndrica, formada por basa, fuste y capitel.
La casi
inagotable variedad de columnas creada por la inventiva artística a lo largo
del tiempo hace imposible cualquier pretensión de hacer una lista exhaustiva.
Por ello, la clasificación que se presenta a continuación se limita a los
modelos más representativos y recurrentes y están referidos a la forma del
fuste, elemento determinante tanto desde el punto de vista estructural como estético.
| Partes de la columna |
COLUMNA ADOSADA
Es la que se
levanta adherida a otro elemento vertical sin dejar espacio entre ellos. (Adosada también significa de dos en dos)
| Columna adosada. Monasterio de Santa María. San Bernardo-Valbuena de Duero (Valladolid) S. XII |
| Columnas adosadas en el claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos, Burgos. S. XII |
| Basas, fustes y capiteles adosados. Monasterio de San Pedro de Villanueva. Asturias. S. XII |
Columna entrega, entregada o embebida.
Es la que cada
una de sus piezas se introduce en parte en un muro u otro elemento en el que
está adosada formando parte de ambos.
| Columnas entregas. Iglesia de la Asunción. Castillejo de Robledo, Soria. S. XII |
Columnas entregas. Iglesia de San Esteban Protomártir. Pineda de la Sierra, Burgos. Finales del XII principios del XIII |
Bárcena de Pienza, Burgos. Ruinas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Siglo XII. El abandono, la ruina y el expolio nos permiten ver la técnica de construcción de una columna entrega. |
ACODADA, ACODILLADA o ACANTONADA
Se denomina acodo
a cualquier elemento, decorativo o estructural, situado entre otros que lo
obligan a adoptar una forma saliente, a modo de codo, o a apoyarse sobre una
base también acodillada.
Un ejemplo
especialmente claro se encuentra en muchas portadas románicas. Estas se
abocinan —es decir, se ensanchan hacia el exterior— para albergar en sus
entrantes la sucesión escalonada de arquivoltas que descansan sobre
columnillas. A su vez, estas columnillas forman acodo con las semipilastras
acodilladas que las separan.
Aunque no
todas las partes de las columnas de una portada abocinada responden
estrictamente a la definición de acodillado —el fuste, por ejemplo—, se las
denomina columnas acodilladas porque la mayoría de sus elementos presentan esta
característica.
| Columnas y capiteles acodados o acodillados. Monasterio de San Pedro de Villanueva, Asturias. S. XII |
| Basas acodilladas. Portada de la iglesia de Santos Cornelio y Cipriano. Revilla de Santullán, Palencia. Siglo XII |
| Catedral de Oporto, Portugal. S. XII |
ESTATUARIA
Conviene
señalar que la escultura que define la singularidad de este tipo de columna
puede sustituir por completo al fuste o integrarse solo en una parte de él. En
este último caso, queda a la vista un pequeño tramo de la caña
(fuste), ya sea en la zona superior, inferior o en alguno de sus laterales.
También hay
que advertir que hay autores que emplean los términos cariátide o atlante
(según el género de la figura representada) para referirse a este tipo de
soporte figurado. Aunque la identificación no resulta equivocada del todo,
conviene matizarla. La denominación estatua-columna responde a una intención
precisa: se trata de destacar que el sentido simbólico y religioso que esta
estructura lo adquirió en el arte románico y en el gótico, quedando reservada
la denominación atlante-cariátide a edificios de carácter civil.
| Ermita de San Pantaleón. San Pantaleón de Losa, Burgos. Finales del S. XII principios del XIII |
| Iglesia de Santa María, Bareyo (Cantabria. Finales del siglo XII-principios del XIII |
| Columnnas estatuarias: Monasterio de Santa María de Carracedo. Carracedo del Monasterio, León. S. XII |
No se
considera columna estatuaria la que tiene el fuste con alguna labra de carácter
figurativo, pero que no llega a desdibujar la linealidad cilíndrica o prismática.
| Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII Iglesia de San Andrés. |
| Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII Iglesia de San Andrés. |
| Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII Iglesia de San Andrés. |
EXENTA
Es la columna que se coloca separada de los elementos verticales y solo está unida a los horizontales.
| Columnas exentas. Sala del abad del monasterio de Santa María de Carracedo. Carracedo del Monasterio, León. S. XII |
FASCICULADA o AGRUPADA, también NERVADA
Es una columna formada por la yuxtaposición de varios fustes de pequeño calibre que comparten basa y capitel. Proviene del arte románico, pero el gótico la hizo suya como columna nervada, bastante más alta, por dar origen los fustes al origen de nervios en la bóveda.
| Sala capitular. Monasterio de Santa María de Carracedo. Carracedo del Monasterio, León. Siglo XII |
| La misma. Los pequeños fustes anuncian la nervadura de la bóveda. |
FUNICULAR
En este tipo de columnas el fuste está formado por uno o más funículos, (cordones o sogueados) en torsión. La basa y el capitel incorporan con frecuencia el mismo elemento.
Muy frecuente en
el arte asturiano, de donde son originarias, apenas sobrevivieron en el románico.
| Iglesia de Santa Cristina. Pola de Lena, Asturias. Siglo IX |
GEMINADA
Es la columna que
presenta dos fustes gemelos y paralelos, pero en un solo bloque.
| Claustro del monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña. Santa María la Real de Nieva, Segovia. Finales del siglo XIV (El románico más tardío de España) |
| Columnas geminadas. Iglesia de Nuestra Señora de la Asinción. Duratón, Segovia. Principios del S. XIII |
PAREADA
Columna de fuste emparejado con el de otra, pero manteniendo de diez a veinte centímetros de separación con su compañera. Ambas suelen compartir cimacio. Es frecuentísima en los pórticos y claustros románicos.
Pareada: en par, en pareja, emparejada. No confundir con la columna geminada, que consta de un solo fuste con forma de dos.
| Monasterio de San Andrés de Arroyo. Santibáñez de Ecla, Palencia. S. XII |
Sí. Aquí se cierra el capítulo dedicado al capitel y a la columna, más bien fuste, pues el tercer componente de la terna, la basa, ya fue tratado anteriormente. Créanme si les digo que este es un tema inagotable: aún quedan muchos tipos de estos tres elementos en la carpeta, pero describirlos todos sería una tarea interminable porque entre otras cosas, seamos modestos, excede mis propios conocimientos.
«Vita brevis, ars longa, occasio praeceps, experimentum periculosum, iudicium difficile»; el arte es largo; la vida, breve; la ocasión, fugaz; la experiencia, insegura; el 9uicio, difícil, señaló Hipócrates hace más de dos mil años. Ante esta frase convertida en aforismo, y sin perder de vista el refrán castellano que afirma que quien mucho habla, mucho yerra, conviene dejarlo aquí para no pecar de pesado… ni de ignorante.
En la
próxima entrada abordaremos otros términos arquitectónicos del románico que
comienzan por la letra C, con los que se dará por concluido el capítulo
dedicado a ella.
Mientras tanto, permítanme un consejo: salgan a visitar las iglesias románicas rurales más cercanas a su domicilio; a partir de ahora empezarán a contemplar estas modestas joyas de la arquitectura medieval con una mirada muy distinta, se lo aseguro.
Antonio García Francisco
Madrid, el día de San Valentín de 2026
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