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sábado, 14 de febrero de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del románico (IV)

Hemos llegado a la letra C y, sin haberlo previsto, nos hallamos ante una disyuntiva: enfrentar un capítulo que reúne más de treinta términos o dividirlo en dos subcapítulos.

La segunda opción parece la más razonable, pero… ¿Cómo? ¿Cortar por la mitad y continuar después? La fórmula no es muy atrayente.

¿Y si existiera otra manera?

Tal vez la haya. Entre los primeros vocablos estaría sin duda el término «capitel» y, un poco más adelante, «columna».

¿Por qué no comenzar por ellos? Al fin y al cabo, capitel y columna suelen ser compañeros de viaje. La columna se asienta sobre una basa, ya vista aquí, y remata en un capitel.

Decidido: del conjunto correspondiente a la inicial C desgajaremos el subgrupo formado por capitel y columna. De este modo, la lectura será más ágil y la entrada resultará menos tediosa.

Adelante. 


CAPITEL

 

Delimitar qué es un capitel no resulta sencillo. Quizá la definición más simple, a la vez técnica y divulgativa, sea considerarlo el elemento funcional y ornamental que remata el fuste de la columna y actúa como transición entre este y el entablamento, el arco o la cubierta.

Su función principal es ampliar la superficie de apoyo para transmitir las cargas y evitar fallas estructurales, distribuyendo el peso de la estructura superior hacia el fuste. De este modo se previene el peligroso punzonamiento o el deterioro de la losa que sostiene la estructura soportada, ya sea el arquitrabe, el arco u otro elemento similar.

Punzonamiento. Una imagen vale por mil palabras. La misión del capitel
es evitar este tipo de hundimiento. Para ello, distribuye de manera ordenada
el empuje que soporta, dirigiéndolo hacia el fuste.



El capitel recibe la carga del arco y es correa de transmisión hacia
el fuste, el cual la dirige al suelo a través de la basa.






















Dicho esto, definimos el capitel como un sillar con labor de labra y función práctica y estética, que co­rona la parte superior de la columna o la pilastra sobre la cual suele apoyarse el arranque de un arco. 

Por su forma podemos definir algunos tipos de capiteles. 


FORMA

 Su esquema suele partir del capitel corintio griego: 


Capitel corintio










Capitel corintio











Capitel bizantino

De forma troncopiramidal invertida, presenta dos cuerpos polícromos ricamente decorados que compiten entre sí: el inferior, o cesta, con motivos vegetales, y el superior, o cimacio, que puede ser liso o estar labrado con temas bíblicos.

Es una evolución del capitel corintio griego tras una fallida imitación de éste. Posteriormente fue imitado y adaptado por los musulmanes.

Capitel bizantino. San Vital, Rávena
Fundación siglo VI


Capitel bizantino andalusí reutilizado y procedente
 -tal vez- de la ciudad de Madcinat-al-Zhara, Córdoba


Capitel visigodo

 También es continuador del capitel corintio griego según la más tardía interpretación romana, pero también innovador, incorporando figuración animal y humana; con él se inaugura el capitel historiado, el cual alcanzará su máximo desarrollo, tanto en cantidad como en perfección, con el arte románico.

Capitel visigodo. "VBI DANIEL MISSVS ESTIN LAQVM LEONVM"
San Pedro de la Nave, Zamora. Finales siglo VII-principios del VIII


Capitel mozárabe

  Es un capitel invariablemente corintio, de tamaño reducido, acorde con las proporciones de las columnas que los soportaban.

Capitel mozárabe de Sahagún (León)
Siglo X


Capitel asturiano

 Fue de corta duración en el tiempo, coetáneo del capitel mozárabe, se inspira en el mundo vegetal para configurar su parte más voluminosa, o sea, el tambor o cesta, con hojas de diverso tipo, en las que destacan los nervios bien perfilados.

 Un astrágalo sogueado traslada al capitel el gusto asturiano por esta ornamentación, tan presente en otras manifestaciones de su arquitectura.

Capitel asturiano con astrágalo seogueado.
Priesca, Villaviciosa, Asturias. Siglo X


Capitel asturiano con astrágalo sogueado.
San Salvador de Valdediós. Villaviciosa, Asturias. 
"SUB ERA DCCCCXXX" (Año 892)

Capitel románico

Capitel de inspiración absolutamente libre, tanto en la forma como en los motivos que desarrolla. Más allá de un ábaco de escaso protagonismo, a veces incluso inexistente, el capitel románico presenta dos elementos fundamentales: el cimacio, una voluminosa moldura en bisel, ora recta, ora cóncava o convexa, labrada con fantasías decorativas de carácter vegetal, animal o geométrico; y la cesta, un cuerpo esculpido con una infinidad de expresiones fitomórficas y con temas bíblicos, sociales, teológicos, morales y procedentes del bestiario.

Dado su origen y desarrollo religioso, resulta especialmente llamativa la presencia de escenas domésticas, agrícolas, artesanales, eróticas, obscenas y escatológicas, así como una marcada crítica social expresada en clave de humor y parodia.

Esquema básico de un capitgel románico


Capitel románico historiado con escena religiosa: La Natividad.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Duratón, Segovia. 
Principios del siglo XIII





Capitel  historiado. Mujer exhibicionista.
Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII


Capitel historiado. Escena "exhibicionista"
Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII

Capitel con hombre defecando. Villanueva de la Nía, Cantabria. S. XII


Personaje mitológico: el hombre verde
Monasterio de San Pedro de Villanueva.
Cangas de Onís, Asturias. S. XII


Capitel con personaje mitológico: Xuan de la Borrina o
Xuan Blanco. Monasterio de San Pedro de Vullanueva,
Cangas de Onís. Asturias. S. XIII


Capitel de carácter religioso cuyo tema de encuadre parece claro: 
dos aves esquematizadas beben de un cáliz central remitiendo al motivo
eucarístico de tradición paleocristiana que simboliza a la Iglesia que se 
alimenta de la fuente de la inmortalidad, la Eucaristía. 
Presenta astrágalo sogueado tradición asturiana, como el cuello de las aves. 
Monasterio de San Pedro de Villanueva, Asturias. S. X



COLUMNA

 

Definición técnico – divulgativa:


“Elemento arquitectónico vertical y esbelto, formado por varias piezas superpuestas en vertical. Surgió originalmente como un cuerpo exento con función estructural de soporte. Puede aparecer adosada a otras estructuras y alternar su papel sustentante con funciones ornamentales o conmemorativas, e incluso prescindir por completo de una misión de apoyo. En cualquiera de estos casos, la columna trasciende su utilidad estrictamente constructiva para convertirse en un recurso de embellecimiento arquitectónico.

Desde el punto de vista compositivo, se organiza en tres elementos principales dispuestos en sentido ascendente: la basa, el fuste y el capitel, cada uno con características formales y constructivas.”

Definición sencilla:

Elemento vertical de sostén y apoyo, generalmente en forma cilíndrica, formada por basa, fuste y capitel.



La casi inagotable variedad de columnas creada por la inventiva artística a lo largo del tiempo hace imposible cualquier pretensión de hacer una lista exhaustiva. Por ello, la clasificación que se presenta a continuación se limita a los modelos más representativos y recurrentes y están referidos a la forma del fuste, elemento determinante tanto desde el punto de vista estructural como estético.

Partes de la columna


COLUMNA ADOSADA

Es la que se levanta adherida a otro elemento vertical sin dejar espacio entre ellos. (Adosada también significa de dos en dos)


Columna adosada. Monasterio de Santa María.
San Bernardo-Valbuena de Duero (Valladolid) S. XII

Columnas adosadas en el claustro del Monasterio de
Santo Domingo de Silos, Burgos. S. XII


Basas, fustes y capiteles adosados.
Monasterio de San Pedro de Villanueva. Asturias.
S. XII


Columna entrega, entregada o embebida.

Es la que cada una de sus piezas se introduce en parte en un muro u otro elemento en el que está adosada formando parte de ambos. 


Columnas entregas. Iglesia de la Asunción.
Castillejo de Robledo, Soria. S. XII


Columnas entregas. Iglesia de San Esteban Protomártir.
Pineda de la Sierra, Burgos. Finales del XII principios del XIII

Bárcena de Pienza, Burgos. Ruinas de la iglesia
 de Nuestra Señora de la Asunción. Siglo XII.
El abandono, la ruina y el expolio nos permiten ver
la técnica de construcción de una columna entrega. 


ACODADA, ACODILLADA o ACANTONADA

Se denomina acodo a cualquier elemento, decorativo o estructural, situado entre otros que lo obligan a adoptar una forma saliente, a modo de codo, o a apoyarse sobre una base también acodillada.

Un ejemplo especialmente claro se encuentra en muchas portadas románicas. Estas se abocinan —es decir, se ensanchan hacia el exterior— para albergar en sus entrantes la sucesión escalonada de arquivoltas que descansan sobre columnillas. A su vez, estas columnillas forman acodo con las semipilastras acodilladas que las separan.

Aunque no todas las partes de las columnas de una portada abocinada responden estrictamente a la definición de acodillado —el fuste, por ejemplo—, se las denomina columnas acodilladas porque la mayoría de sus elementos presentan esta característica.

Columnas y capiteles acodados o acodillados.
Monasterio de San Pedro de Villanueva, Asturias. S. XII


Basas acodilladas. Portada de la iglesia de Santos Cornelio y Cipriano.
Revilla de Santullán, Palencia. Siglo XII


Catedral de Oporto, Portugal. S. XII

ESTATUARIA

 Se trata de un tipo de columna cuyo fuste aparece cubierto total o parcialmente por una figura escultórica. En la mayoría de los manuales y descripciones especializadas no se la menciona con esta denominación concreta, sino que suele identificarse como columna-estatua o estatua-columna.

Conviene señalar que la escultura que define la singularidad de este tipo de columna puede sustituir por completo al fuste o integrarse solo en una parte de él. En este último caso, queda a la vista un pequeño tramo de la caña (fuste), ya sea en la zona superior, inferior o en alguno de sus laterales.

También hay que advertir que hay autores que emplean los términos cariátide o atlante (según el género de la figura representada) para referirse a este tipo de soporte figurado. Aunque la identificación no resulta equivocada del todo, conviene matizarla. La denominación estatua-columna responde a una intención precisa: se trata de destacar que el sentido simbólico y religioso que esta estructura lo adquirió en el arte románico y en el gótico, quedando reservada la denominación atlante-cariátide a edificios de carácter civil.


Ermita de San Pantaleón. San Pantaleón de Losa, Burgos.
Finales del S. XII principios del XIII


Iglesia de Santa María, Bareyo (Cantabria.
Finales del siglo XII-principios del XIII

Columnnas estatuarias: Monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. S. XII


No se considera columna estatuaria la que tiene el fuste con alguna labra de carácter figurativo, pero que no llega a desdibujar la linealidad cilíndrica o prismática.

Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.
Se discute si se trataba de un artista con pocos recursos escultóricos 
o si, por el contrario, era un cubista adelantado a su tiempo. Lo que 
está claro es que no se trata de una columna estatuaria


Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.



Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.


Pedrosa de Tobalina, Burgos. S. XII
Iglesia de San Andrés.


EXENTA


Es la columna que se coloca separada de los elementos verticales y solo está unida a los horizontales.

Columnas exentas. Sala del abad del monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. S. XII


FASCICULADA  o AGRUPADA, también NERVADA


         Es una columna formada por la yuxtaposición de varios fustes de pequeño calibre que comparten basa y capitel. Proviene del arte románico, pero el gótico la hizo suya como columna nervadabastante más altapor dar origen los fustes al origen de nervios en la bóveda.

Sala capitular. Monasterio de Santa María de Carracedo.
Carracedo del Monasterio, León. Siglo XII

La misma.
 Los pequeños fustes anuncian la nervadura de la bóveda.


FUNICULAR

 En este tipo de columnas el fuste está formado por uno o más funículos, (cordones o sogueados) en torsión. La basa y el capitel incorporan con frecuencia el mismo elemento.

 Muy frecuente en el arte asturiano, de donde son originarias, apenas sobrevivieron en el románico. 

Iglesia de Santa Cristina. Pola de Lena, Asturias. Siglo IX



GEMINADA

Es la columna que presenta dos fustes gemelos y paralelos, pero en un solo bloque.

Claustro del monasterio de Nuestra Señora de la Soterraña.
Santa María la Real de Nieva, Segovia.
Finales del siglo XIV (El románico más tardío de España)

Columnas geminadas. Iglesia de Nuestra Señora de la Asinción.
Duratón, Segovia. Principios del S. XIII

Iglesia de Nuestra Señora de la Asinción. Duratón, Segovia.
Principios del S. XIII
La perrita Nala, con apenas cuatro años de edad, ya había visitado más iglesias rurales
románicas españolas que muchos "expertos" en ocho años de estudios
universitarios.


PAREADA

Columna de fuste emparejado con el de otra, pero manteniendo de diez a veinte centímetros de separación con su compañera. Ambas suelen compartir cimacio. Es frecuentísima en los pórticos y claustros románicos. 

Pareada: en par, en pareja, emparejada. No confundir con la columna geminada, que consta de un solo fuste con forma de dos.

Monasterio de San Andrés de Arroyo.
Santibáñez de Ecla, Palencia. S. XII


Sí. Aquí se cierra el capítulo dedicado al capitel y a la columna, más bien fuste, pues el tercer componente de la terna, la basa, ya fue tratado anteriormente. Créanme si les digo que este es un tema inagotable: aún quedan muchos tipos de estos tres elementos en la carpeta, pero describirlos todos sería una tarea interminable porque entre otras cosas, seamos modestos, excede mis propios conocimientos.  

«Vita brevis, ars longa, occasio praeceps, experimentum periculosum, iudicium difficile»; el arte es largo; la vida, breve; la ocasión, fugaz; la experiencia, insegura; el 9uicio, difícil, señaló Hipócrates hace más de dos mil años. Ante esta frase convertida en aforismo, y sin perder de vista el refrán castellano que afirma que quien mucho habla, mucho yerra, conviene dejarlo aquí para no pecar de pesado… ni de ignorante.

En la próxima entrada abordaremos otros términos arquitectónicos del románico que comienzan por la letra C, con los que se dará por concluido el capítulo dedicado a ella.

Mientras tanto, permítanme un consejo: salgan a visitar las iglesias románicas rurales más cercanas a su domicilio; a partir de ahora empezarán a contemplar estas modestas joyas de la arquitectura medieval con una mirada muy distinta, se lo aseguro.



Antonio García Francisco

Madrid, el día de San Valentín de 2026



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