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martes, 10 de febrero de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del Románico. (III)

             Burla burlando, vase el lobo al asno, dice el refrán; del mismo modo, nosotros continuamos tras el propósito de elaborar un glosario de términos románicos —y también generales pues, como ya hemos señalado, muchos proceden de la tradición grecorromana—, iniciando en esta ocasión el recorrido por la letra B.


Reproducción de uno de los dos caradrios que hay en el monasterio
de San Pedro de Villanueva, Cangas de Onís, Asturias.


Y sin más preámbulos, comenzamos por el

BALDAQUINO, también CIBORIO

 

Se trata de una estructura en forma de dosel, generalmente sobre COLUMNAS, dentro del cual quedan enaltecidos un altar, un sepulcro, una estatua o un sitial.  Se perpetuó en el rito bizantino y se usó en el arte románico, pero de forma más limitada.

Baldaquino lado del Evangelio.
San Juan de Duero, Soria. Finales del siglo XII

Baldaquinos en San Juan de Duero, Soria. Finales Siglo XII

Baldaquino. Sepulcro de doña Urraca de Portugal. 
Iglesia de Santga María Magdalena, Zamora. S. XIII


BANDA LOMBARDA, FAJA LOMBARDA o LESENA

Es una pilastra con poco resalte en el muro y sin ninguna ornamentación, más decorativa que estructural. Espaciada de otras, se une a ellas por su extremo superior mediante uno o varios arquillos lombardos (arcatura) que la ponen en contgacto con otras y así forma calles

Lesenas o bandas lombardas. Monasterio se Santa María de Obarra
Calvera. Beranuy, Navarra. Siglo XI


BAPTISTERIO

El baptisterio es un edificio que apareció en los primeros siglos del cristianismo, independiente del templo, con planta redonda u octogonal, y era el lugar donde, entre los siglos IV y VII, se bautizaba por inmersión a los adultos

En España apenas quedan restos de estos edificios, se sigue llamando “baptisterio” a la capilla donde se encuentra la pila bautismal, generalmente en el ángulo NO del templo (el lugar más frío y oscuro).

        Quizás el lector considere interesante repasar esta entrada de enero de 2021


Baptisterio de la iglesia de San Miguel
Castillo de Turégano, Segovia, siglo XII


 

Baptisterio de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Caballar, Segovia, siglo XIII



Baptisterio de la iglesia de San Pedro
Abánades, Guadalajara. Siglo XII


 
                BAQUETA o junquillo o tondino

                   Moldura redonda y generalmente lisa, más delgada que el bocel y asociada casi siempre a otras molduras para, intercalándose entre ellas, diferenciarlas, y al mismo tiempo imprimir ritmo visual a la composición. 

Oirtada delk monasterio de Santga María la Real
Villamayor de los Montes, Burgos, Siglo XIII





                BAQUETÓN,  recibe el nombre de la  BAQUETA
            
            Bocel grueso.


Baquetón. Iglesia de San Pablo del Campo. Barcelona.
Siglo IX.



BASA

Es la parte inferior de una columna, sobre la cual estriba el fuste.

La más común de encontrar, a veces con ligeras variaciones, es la denominada basa clásica, formada, de abajo arriba, por el plinto, el toro, la escocia y el bocel (términos cuya explicación irá apareciendo a medida que avancemos en el glosario)
 

Despìece de una basa

La diferencia entre el toro y el bocel radica principalmente en sus proporciones y en su posición. El bocel es un anillo de menor grosor y radio más corto que el toro y se sitúa en la parte superior de la basa, inmediatamente antes del fuste. El toro, en cambio, se dispone en la zona inferior y presenta mayor desarrollo volumétrico.

Basa de una columna.
Monasterio de Santa Eufemia de Cozuelos o Cozollos
Olmos de Ojeda, Palencia. Siglo XII

BEZANTE o roel

Es un pequeño disco decorativo, esculpido o no, que se coloca de adorno en bóvedas y platabandas (dinteles monolíticos). Su nombre procede de unas monedas bizantinas a las que se asemeja. También se usa en heráldica para definir los círculos en los escudos nobiliarios.

Bezantes. Iglesia de la Expectación
Colina de Losa, Burgos. Siglo XII

Bezantes. Iglesia de la Expectación
Colina de Losa, Burgos, S. XII

            BESTIARIO

Se denomina bestiario al conjunto de bestias, monstruos, animales y criaturas, tanto reales como fantásticas, que forman parte del imaginario colectivo desde la Antigüedad. En el arte medieval, estas figuras se utilizaron de manera abundante como elementos decorativos cargados de significado, presentes en la labra de la piedra, la talla de la madera y la iluminación de códices, así como en pinturas murales.

Con raíces en las culturas grecorromana, bizantina y persa, el bestiario se integró plenamente en el mundo románico, donde fue reinterpretado desde una perspectiva religiosa. Estas criaturas extraordinarias pasaron a simbolizar virtudes y vicios humanos, convirtiéndose en poderosos recursos visuales para transmitir enseñanzas morales.

Por ello, su presencia en capiteles, canecillos, tímpanos, lacunarios, metopas, arquivoltas o códices miniados responde no solo a fines artísticos, sino también a una clara intención pedagógica y doctrinal. A través de estas imágenes, el espectador medieval podía extraer una moraleja que reforzaba las creencias y valores de su tiempo.

Hay muchos bestiarios; tal vez el más antiguo sea el Fisiólogo Physiologo, del que hablaremos en su momento.

Portada de El Fisiólogo. Biblioteca Clásica Gredos

Cocodrilo. Bestiario de Rochester. Siglo XIII

BÍFORA

Es una ventana de dos aberturas que está dividida verticalmente en dos partes iguales mediante una pequeña columna llamada mainel o parterluz, sobre la que se apoyan dos arcos, generalmente de medio punto o apuntados. A veces está enmarcada por otro arco, y en el espacio entre los arcos se inserta una decoración, un escudo de armas o una abertura circular. También se conoce como ventana geminada.

 La vimos en el término ajimez.

Castillo de Santiaguillo. 
Santiago de la Torre, San Clemente, Cuenca. Siglo XIII

BILLAS

Término usado para designar molduras formadas por una serie de proyecciones cilíndricas regularmente espaciadas cúbicas o cortas; imita los cuadrados del ajedrezado o taqueado jaqués, ya visto, solo que estos elementos son rectangulares, prismáticos o cilíndricos, NO cúbicos. Su sucesión se llama billeteado.

Billas-billeteado en iglesia Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, Siglo XIII


Billas-billeteado en iglesia Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, Siglo XIII (Detalle)

BOCEL

Es una moldura convexa, perfectamente lisa, a veces labrada, cuya sección puede ser total o parcialmente semicircular. En este último caso se habla de medio bocel o cuarto de bocel, según la porción del círculo que describa. Ya visto en el término basa.


Bocel en basa de columna.
San Román. Escalante, Cantabria. S. XII-XIII

BOLSOR

Lo mismo que dovela. Término ya visto en la parte II destinada al arco y su despiece

Esquema de una dovela


BOTON

Es un motivo decorativo en forma de semiesfera. Son muy abundantes los botones de flor.

Botón de flor. Portada del monasterio de San Pedro de Villanueva
Cangas de Onís,Asturias, S XII

Botón de flor. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, S. XIII

Botón de flor. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
Duratón, Segovia, S. XIII

BÓVEDA

Estructura arqueada, de sillería o de obra (calicanto, ladrillo, mampostería…) que cubre el espacio compren­dido entre dos muros o varios pilares, formando la cubierta de una construcción.

Por ser la bóveda la proyección de un arco, la forma de éste determina la estructura de aquélla.


         Por su forma y manera de construcción podríamos citar una treintena de tipos de bóveda, pero para el románico las más frecuentes son poco más de media docena:


Bóveda de Cañón

La que se genera por el desplazamiento longitudinal de un arco de medio punto sobre dos muros paralelos, cubriendo así el espacio comprendido entre ellos.

Bóveda de cañón. Monasterio de Osera.
San Cristóbal de Cea, Orense, S. XIII


Evidentemente, el arco de medio punto da lugar a una bóveda de medio punto o cañón, y el arco apuntado da lugar a una bóveda apuntada u ojival.

Bóveda apuntada. Monasterio de  Pedralbes
Barcelona, S. XIV


Bóveda de cascarón, media naranja o cuarto de esfera. Se corresponde con un cuarto de esfera y se usa para cubrir ábsides

Monasterio de San Pedro de Arlanza. Hotigüela, Burgos. S. XI


BÓVEDA DE CRUCERÍA

Es la formada por el cruce de dos bóvedas de cañón.


Bóveda de cruceería. Catedral de Cristo Salvador.
Ávila, siglo XII

BÓVEDA SEXPARTITA

Bóveda de crucería adornada de nervios que forman seis plementos (1)

Bóveda sexpartita. Monasterio de Santa María de Huerta.
Santa María de Huerta, Soria, siglo XII

BÓVEDA ESTRELLADA, de ARCOS ENTRELAZADOS o CALIFAL

Fruto del innovador estilo arquitectónico hispanomusulmán desarrollado durante la época califal, esta bóveda —en ocasiones cúpula— tiene como principal modelo las cuatro bóvedas del mismo tipo conservadas en la mezquita de Córdoba, realizadas con motivo de la ampliación promovida por al-Hakam II entre los años 962 y 965. Su concepción se distancia de la entonces incipiente bóveda de crucería románica, que alcanzaría su plena madurez y máximo desarrollo en el arte gótico.

La estructura se organiza a partir de ocho nervios de considerable grosor, conocidos también como braguetones, que arrancan por pares desde puntos equidistantes de la base octogonal de la bóveda. Estos nervios se proyectan en direcciones divergentes y concluyen en lados distintos del octógono, donde cada uno se empareja con otro que cumple la misma función estructural. Durante su recorrido, los nervios se entrecruzan sin converger en el centro de la bóveda, es decir, sin pasar por la clave. El resultado es una compleja composición geométrica que adopta la forma de una estrella de ocho puntas.

Bóveda califal o de estrella en la iglesia del Santo Sepulcro.
Torres del Río, Navarra, siglo XII

Bóveda califal o de estrella. Mazmorras del castillo árabe de
Alcalá la Real, Jaén. Siglo XI


Bóveda califal o de estrella. Iglesia de San Miguel
Almazán, Soria, siglo XII

BRAGUETÓN

Nervio redondo o prismático que aparece  bóvedas románicas y algunas otras del gótico inicial. 

Se trata en todos los casos de una moldura gruesa con forma de bocellistel o baquetón (3), o una combinación de los tres, que cubre cada arista (4) en toda su longitud. 





            Hemos llegado al final del capítulo dedicado, siguiendo el orden alfabético, a la letra B

Es cierto que existen muchos más términos arquitectónicos que comienzan por esta inicial, pero no todos se emplean en la arquitectura románica ni los encontraremos en este ámbito. Por ello, podemos dar por concluido este apartado y pasar al siguiente, dedicado a la letra C.


Antonio García Francisco

Madrid, febrero de 2026 bajo las borrascas Leonardo y Marta.

 

(1)       Como falta mucho para llegar a la letra P, aclaramos que un plemento es cada uno de los paños de sillar o ladrillo, curvados y generalmente lisos, que cubren el espacio existente entre los arcos cruceros de una bóveda de arista).



 

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