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jueves, 7 de mayo de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del Románico - XV

 


La letra N marca la mitad de nuestro recorrido por los términos arquitectónicos del románico, el estilo medieval sobrio y recogido, inclinado a la oración en la penumbra de sus templos que al impulso ascendente de su sucesor, el gótico. Desde su posición central en el alfabeto, nos guiará a lo largo del camino por este territorio de palabras.


NACELA

Moldura cóncava que suele ir entre dos convexas, especialmente en las basas de columnas.

Ver caveto o esgucio.

Moldura en forma de nacela. Basa en el monasterio de 
Santa Eufemia de Cozuelos o de Cozollos, Olmos de Ojeda,
Palencia. Siglo XII


NÁRTEX

El nártex era la parte del atrio de la basílica paleocristiana, porticada y contigua a la misma, destinada a los catecúmenos. En el románico ya ha desaparecido el catecumenado y se asocia a pórtico, vestíbulo, galilea, zaguán, incluso a galería porticada.

Nártex. Santa Cristina de Lena. Lena, Asturias
Siglo IX

Nártex. Santuario de San Miguel in excelsis.
Huarte de Araquil/Iharte-Arakil. Navarra, siglo XII

Iglesia de Santa María de Lito o Santa María la Blanca
Villalcázar de Sirga, Palencia, finales del siglo XII

NAVE

Parte interior del templo separada del ábside y el presbiterio por el arco triunfal, destinada a los fieles. Puede haber varias naves delimitadas longitudinalmente por muros o por columnas y arcos.

Nave. Iglesia del Monasterio de San Pedro de Villanueva. 
Cangas de Onís, Asturias. 


NERVADA

Se dice de la bóveda de aristas  cuando cubre estas con nervios. Ver aquí.

Bóveda nervada. Palacio de los Reyes de Aragón.
Huesca, siglo XII

NERVADURA

Conjunto de nervios o de molduras salientes que tapan las aristas de una bóveda.

Ver "NERVIO" más adelante.

NERVIO

Elemento corrido y saliente del intradós de una bóveda que marca la intersección de dos bóvedas. Por su diseño, puede ser de varios tipos por lo que recibe diferentes nombres.

Nervios que componen la nervadura de una bóveda nervada.
Al lado, otra bóveda de arista viva.
Monasterio de Santa María de Moreruela, Moreruela, Zamora, siglo XII

NETO

Muro del paramento que cierra una arquería ciega.

Iglesia de la Inmaculada Concepción. Crespos, Burgos. Siglo XII

NEVERO

Antigua construcción en forma de gran pozo de tres a catorce metros de profundidad y de ocho a quince metros de diámetro, con paredes revestidas de ladrillo enfoscado, o bien de mampostería y mortero, con la misión de almacenar la nieve del invierno. Esta, una vez introducida en el nevero y convertida en hielo por compactación, se utilizaba durante el estío para usos culinarios y gastronómicos o remedios terapéuticos, tales como conservar alimentos o tomarlos fríos, mitigar la fiebre, rebajar una inflamación, curar quemaduras, cortar hemorragias o aliviar lesiones traumáticas.

Uno de los dos pozos de nieve que hay en la cilla del
monasterio de Santa María de Piedra, Nuévalos, Zaragoza.
Siglo XII aunque los pozos pudieran ser de origen romano.

Pozo de nieve en Salamanca. S. XVIII



NICHO

Concavidad en un muro de grosor suficiente para recibir una estatua, un jarrón u otra cosa, o simplemente como elemento decorativo o para imprimir ritmo al paramento. Ver credencia y ver arcosolio.

Nicho. Claustro de la concatedral de Soria.
Siglo XII

NIDO DE ABEJA


Labra de la piedra y el yeso que se inspira en las celdillas que las abejas fabrican como nidos para depositar allí sus huevos.

No se trata de una imitación de las casillas hexagonales de dichos nidos, sino de diminutas y numerosas perforaciones multiformes, hechas a menudo a trépano, cuyo efecto visual evoca el panal que construyen las abejas. 

Capiteles árabes labrados en nido de abeja
Medina Azahara, Córdoba, siglo XI

 

Capitel judío labrado en nido de abeja.
Sinagoga de Santa María la Blanca, Toledo. Siglo XI

 

Capitel cristiano labrado en nido de abeja.
Portada de la iglesia de San Sedbastián. Ojedo. Cantabria
Siglo XII



Chambrana labrada en nido de abeja. Monasterio de San Pedro
de Villanueva. Cangas de Onís, Asturias. Siglo XII

Chambrana labrada en nido de abeja. Detalle
Monsterio de San Pedro de Villanueva.
Cangas de Onís, Asturias, siglo XII

NIMBADO/NIMBO

Tampoco es un elemento arquitectónico, pero por su frecuencia y su importancia es interesante conocerlo. Nimbo es la luminosidad que rodea la cabeza de una figura a modo de aureola que representa la santidad.  Es un elemento originario del mundo pagano, que lo usaba para dioses y emperadores, que la Iglesia no dudó en apropiarse, como tantas cosas.

Hay varios tipos. El nimbo de Cristo suele llevar una cruz inscrita (nimbo crucífero); el de Dios Padre es triangular; el de los santos, circular; el de los personajes del Antiguo Testamento, poligonal. Los nimbos de forma cuadrada corresponden a personas vivientes. Desde la Edad Media, el nimbo de los beatos es estrellado.

Ermita de San Pedro de Tejada. Puente Arenas, Burgos S. XII
Nimbo crucífero y nimbo circular.

Nimbo cuadrado del papa León III, lo que indica
que se encontraba vivo. Palacio de Letrán, Roma
Siglo VIII

NORMANDO

Estilo románico desarrollado por los normandos en los siglos XI y XII. De la Normandía francesa pasó rápidamente a Inglaterra, que es donde se estableció realmente. La arquitectura religiosa normanda se ca­racteriza por las proporciones masivas de sus templos, largos y estrechos, con muros y pilares macizos.

Estilo románico normando.
Catedral de Ely, Inglaterra. S. XI-XII
Vista de la torre

Estilo románico normando.
Catedral de Ely, Inglaterra. S. XI-XII
Fachada Este

NUDILLO

Pequeña viga horizontal que une dos pares gemelos de una armadura por su pare media y que evita su pandeo e inflexión.

Esta armadura se denomina de par y nudillo y su construcción, aparentemente sencilla, exige conocimientos técnicos de carpintería complejos.

Nudillos


Nudillos


Con los nudillos hemos llegado al límite entre la letra N y la O. Desde aquí, tras un breve descanso, comenzaremos una nueva etapa.

Al llegar a la N entendimos que no solo marcaba la mitad del camino, sino que también nos ayudaba a orientarnos y a detenernos en lo aprendido. Desde su posición en el alfabeto, esta letra ha cumplido su función: nos ha guiado por un terreno donde las palabras han ido mostrando su significado, su fuerza y su relación con la piedra.

En este recorrido también hemos conocido elementos como el nimbo que, aunque parecen ajenos a la arquitectura, están muy ligados a ella: en el Románico, arquitectura, escultura y pintura forman un conjunto inseparable.

Quedan atrás las naves recorridas, los nervios identificados en las bóvedas y las formas que al principio parecían extrañas, pero que ahora nos resultan familiares. El Románico deja de ser solo un estilo para convertirse en un lenguaje que empezamos a entender y utilizar.

La N no es la división en dos del camino: es el elemento que le da sentido porque en este punto ya se va convirtiendo lo vivido en memoria y lo aprendido en conocimiento. Nos vamos con la sensación de que algo permanece, como un eco que nos seguirá acompañando. Hay viajes que terminan al llegar al final, y otros que empiezan de verdad cuando comenzamos a comprenderlos. A estas alturas, nosotros ya vamos comprendiendo el Románico.


Antonio García Francisco


Datum Matriti, Nonis Maiis, Era MMLXIV

(Dado en Madrid el 7 de mayo de 2026)

 

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