¿Queréis saber algo más? Seguro que los alumnos del taller de radio os responden a alguna pregunta
A lo largo de la
historia, desde tiempos clásicos, los estados eran mantenidos por las famosas
rentas, que cosa amigos de radio cangas que pasaron los siglos y creo que es lo
único que ha perdurado con pocos cambios ¿verdad? Las ciudades estado, como
eran las griegas, pedían a sus ciudadanos una contribución, y fíjense queridos
oyentes que sólo se consideraban ciudadanos aquellos que contribuyan al
mantenimiento de ese estado. En la propia página de la agencia tributaria hay
un párrafo que resume muy bien la definición de renta:
“Poco a poco, los ciudadanos griegos sintieron que las rentas de los
bienes de la Corona no bastaban para atender a todos los gastos colectivos. Y
ellos querían para sus actos de culto religioso el máximo esplendor, para las
fiestas la mejor música, para sus calles o ágoras limpieza y embellecimiento.
Se hizo necesario acudir a los impuestos indirectos, esto es, a los que gravan
los gastos y consumos familiares. La relación entre ingresos y gastos públicos
aparecía por primera vez en la historia de la Humanidad.”
Y ahora os preguntareis que tienen
que ver los griegos y este rollo con el tema de hoy. Pues bien, el tributo de
mantillas no deja de ser una aportación de toda una provincia para tener el
privilegio de ser aquella que goce de un principado, o por lo menos eso
entiendo yo.
Para ponernos los puntos sobre las
íes, tenemos al otro lado del telf. a toda una experta
Tras unas semanas de ausencia, volvemos a emplazaros con las charlas de los martes. Como sabéis, estas son previas a las ponencias que se desarrollan en la biblioteca Dulce Mari Prida.
Esta vez nos narrará lo que era el tributo de Mantillas muy relacionado con la monarquía y sus primogénitos.
Para escucharnos solo tenéis que entrar en:
https://radiocangas.blogspot.com/?m=0
https://radio.garden/visit/cangas-de-onis/nbqggCxV#google_vignette
Os esperamos.
Reciban un cordial saludo
Nuestros compañeros de radio nos hacen un repaso sobre la necesidad de hacer de este mundo más sostenible.
Víctor Guerra nos introduce en el mundo de la masonería y sus tradiciones. Su experiencia nos hace ver desde la mejor perspectiva una de las organizaciones que la historia ha llenado de prejuicios y misterios.
Aunque no estén muy
de acuerdo aquellos que saben sobre el inicio de las asociaciones de
comerciantes y gremios laborales, la verdad es que el ser humano siempre ha
tenido la tendencia a juntarse y con ello lograr aquellos objetivos que
individualmente es más difícil de conseguir. Muchos fijan en la Edad media el
inicio de ese asociacionismo, pero es bien sabido que yá en el antiguo Egipto
mercaderes y artesanos se reunían en comunidad para poner regulaciones a la
actividad que desarrollaban logrando con ello evitar esfuerzos y competencias
que sólo males les podrían traer y ya sabéis, amigos de radio cangas, el
negocio es el negocio, en el siglo XXI y el el 4ºantes de cristo.
Pasado los siglos
muchas desaparecieron, otras evolucionaron y se constituyeron otras nuevas que
han hecho que perduren en el tiempo. Una de las más conocidas, más por sus
leyendas que por su propia existencia, es la masonería. Su evolución ha sido
desigual. Mientras que en Europa se constituyen grandes logias con miles de
adeptos a partir del siglo XIX amparados en la revolución industrial y el
obrero en todo Europa principalmente, la
España post guerra de independencia no es un buen lugar, donde la salida de los
franceses y sus logias y la vuelta del absolutismo creó el campo de cultivo
para su persecución, incluso, en 1824 Fernando VII promulgó una Real Cédula
prohibiendo "en los dominios de España e Indias, todas las Congregaciones
de Francmasones, Comuneros y otras Sectas Secretas".
Definida en sus inicios como una institución
que busca la verdad como objetivo, el paso del tiempo, principalmente en
nuestro país, la ha sometido a las tinieblas, sobreviviendo más por sus fábulas
que por sus éxitos, aunque sin salir de esa nocturnidad que la ha llevado hasta
nuestros días en un viaje continuo de supervivencia.
Para hablar sobre
ello, tenemos al otro lado del teléfono a un amigo, además de masón.