Radioguide

domingo, 15 de enero de 2023

Cangas de Onis y el Hospicio Real de Oviedo.

 

Estado actual de la Casa Cuna

Pedro Villanueva en su ponencia realizada en el la Biblioteca Dulce M.ª Prida del Parador de Cangas de Onís, nos hace ver las dificultados que la comunidad infantil tuvo que soportar y las soluciones que las autoridades intentaron implantar para suplir su falta de protección 




martes, 10 de enero de 2023

CHARLA CON PEDRO VILLANUEVA. CANGAS DE ONÍS Y EL HOSPOCIO REAL DE ASTURIAS

 




Muy buenas noches amigos de Radio Cangas. Después del pàrón navideño recuperamos la rutina de las charlas de los encuentros en esta radio municipal y desde los estudios del Colegio Reconquista,  y en nombre de todos los alumnos y colaboradores, os deseamos un feliz año.


El tema que hoy nos toca hablar lo podemos catalogar como una de las grandes asignaturas pendientes del ser humano. 


Si dejamos volar la imaginación y nos desplazamos siglos atrás, podemos apreciar las enormes diferencias sociales que en toda España y en el continente existían, unas condiciones que si nos fijamos bien en algunos lugares en este siglo XXI, poco parecen haber cambiado. Las clases adineradas disfrutaban mientras que las que no lo eran padecía todos los agravios posibles. Uno de los sectores más castigados era los niños, los cuales gozaban de una esperanza de vida que rondaba el 36% de no llegar a cumplir un año.   Los niños en muchos casos eran moneda de cambio, fuerza laboral, explotados incluso hasta la muerte sin que existiera una ley de protección infantil. 

El abandono infantil en España era enorme, se calcula que desde el siglo XVI hasta mediados del  siglo XX se elevaba en unos 14.000 niños de media al año

Las primeras organizaciones para recoger a estos pequeños, data del siglo XV y se situaron en Valencia en 1410, a instancias de san Vicente Ferrer, dedicada a la atención específica de los niños errantes, y está considerada como el primer orfanato del mundo.

Dejados en los portales de los conventos, aquellos que no sucumbían vivían rodeados de dementes y enfermos, o se hacían negocio con ellos convirtiéndose en esclavos aquellos padres adoptivos que se sentían con el derecho de rentabilizar su inversión. 

 Era más frecuente el abandono nocturno, antes del alba, y no había diferencias significativas en cuanto al sexo de los bebés.2​ El nombre de pila asignado, frecuentemente era el del santo del día; y como apellido se generalizó «Expósito». En ocasiones portaban notas de abandono, en las que solía indicarse si el niño estaba o no bautizado. Otras veces, indicaban que volverían a recogerlo, pero esto era una práctica muy poco habitual.4


Llegado el siglo de las luces, en una fecha tan tardía como 1788, en plena ilustración,  se implantaron la primeras medidas legales para evitar tales abusos en nuestro pais. 


Llloyd De Mause pensador social estadounidense conocido por su trabajo en el campo de la psicohistoria.decía lo siguiente: La historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco. Cuanto más se retrocede en el pasado, más bajo es el nivel de la puericultura y más expuestos están los niños a la muerte violenta, el abandono, los golpes, el terror y los abusos sexuales. 


Todos hemos oído hablar de los Hospicios.El hospicio es un tipo de cuidado paliativo que brinda servicios para mejorar la calidad de vida del niño y su familia. La palabra "hospicio" significa literalmente "lugar de refugio"  y para decirnos cómo funcionaban y cómo se estructuraban además de profundizar este viernes en la Casa Cuna de Cangas de onís, tenemos al otro lado del tlf a:

 




Pedro José VILLANUEVA MARENTES


lunes, 9 de enero de 2023

Un Lunes de Cuento 09 01 2023

Bienvenidos y bienvenidas de nuevo a "Un Lunes de Cuento". 

En el programa de hoy, Lucía nos cuenta como se hizo música para las nubes. Pastora nos descubre la historia del club de “Los Perfectos” de Florida. Victoria nos narra cómo las jirafas consiguieron bailar. Y Vanesa nos cuenta, en inglés, como acabaron las compras compulsivas de Buy Bought. 

Como de costumbre, el equipo de Radio Cangas Reconquista os desea: Buenas noches, felices sueños y ¡Feliz Año Nuevo!

martes, 3 de enero de 2023

Pedro Botero en Abamia

 

          Un personaje entrañable de mi infancia fue Pedro Botero.


        Pedro Botero fue (o es, vaya usted a saber) un diablo ya famoso en la Edad Media, que ostentaba un cargo muy delicado, pues era ni más ni menos que el encargado de alimentar con fuego las calderas del infierno. Este personaje dio mucho juego en la escultura y, sobre todo, en la pintura románica; después también, pasados los siglos, en literatura, pues incluso D. Francisco de Quevedo le dedicó un pequeño cuento al darle protagonismo en su obra Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio, al incluir una obrilla titulada La caldera de Pero Gotero que luego fue refundida en el Discurso de todos los diablos o infierno enmendado, en el capítulo El Entremetido y la Dueña y el Soplón, pág. 23, donde le denomina Pero Gotero para mostrarle en un tono desenfadado y jocoso.

       Recuerdo, y por eso me parece entrañable, que hace muchos años la chiquillería cantábamos, me incluyo, en las procesiones de Semana Santa, concretamente el Viernes Santo por la mañana, una letra improvisada, que a mí me enseñó mi abuelo porque él ya la cantó de niño, una letra que "pegaba" con la música que iba tocando la banda municipal de mi lugar, y decía así "ya viene Pedro Botero con las uñas afiladas para llevarse a los chicos que se mean en la cama". O sea, que en vez de dar miedo lo tomábamos como un demonio familiar de andar por casa, como a Quevedo le gustaba.

 
Pedro Botero atizando el fuego de su caldera. Santa Eulalia de Abamia

        Hoy, por recuerdo de la persona que me llevó a Abamia, la inolvidable Dulce María, me ha vuelto a la cabeza aquella visita y aquí traigo una representación de este demoñejo esculpida en la portada meridional de la iglesia de Santa Eulalia (prerrománica del iglo VIII transformada a románica en el XII): con ustedes, señoras y señores, ladies and gentlemen, el diablo Pedro Botero en su satánica persona atizando el fuego para dar tormento al alma que tiene en la caldera. 

        Más sencillez y más ingenuidad no se puede dar, basta con mirar a maese Pedro con sus brazos peludos y el fuelle, alimentando esa llama tan sencilla que caldea la caldera de arriba, donde se cuece un infeliz pecador, para entender cómo se expresaba el románico rural, el asturiano para más señas en este caso. Sencillez y expresividad al máximo, la idea del tormento eterno queda esculpida en la piedra y grabada en la mente y la memoria del observador. 

Un diablo acarreando un alma a Pedro Botero. Santa Eulalia de Abamia.
La tradición popular ve en el condenado al obispo traidor don Oppas

    Por cierto, y para quien no lo sepa, éste fue el lugar del primer enterramiento del rey D. Pelayo. Es, sin duda, lugar singular y con mucha historia acumulada en siglos que todavía tiene mucho que enseñar a pesar del maltrato que ha sufrido, principalmente en el siglo XX.


Antonio García Francisco.
Madrid, enero de 2023

viernes, 23 de diciembre de 2022

Navidades por el mundo

Bienvenidos y bienvenidas a nuestro canal de Radio. 

En esta ocasión el alumnado del aula EBO acompañados por profesorado de 3º y alumnado de 6º del C.P. Reconquista realizan un rápido viaje alrededor del mundo para ver, con alegría y buen humor, como se celebran las navidades en distintos lugares. 

Preparen sus maletas y diríjanse a las puertas de embarque para acompañarnos en este fantástico viaje. 

¡Buenos días, buen viaje y feliz Navidad!

miércoles, 21 de diciembre de 2022

26 de diciembre, San Esteban. Un santo representado en el románico asturiano.

La Iglesia Católica celebra el 26 de diciembre la festividad de San Esteban mártir, un diácono de Jerusalén que fue acusado de blasfemia y condenado a muerte por lapidación. Pero, ¿quién fue este santo que merece ocupar un día tan señalado en la Navidad?

Lapidación de San Esteban. Iglesia románica de San Juan de Boí (Lérida)

La única referencia que tenemos de la existencia, vida y martirio de San Esteban, al menos que yo conozca, nos la da el libro bíblico de los Hechos de los Apóstoles en los capítulos 6 y 7, pero eso sí, con gran lujo de detalles.

En aquellos días había discípulos cristianos de origen griego y de origen hebreo y, siempre según esta fuente, parece ser que hubo controversia porque las viudas de los primeros eran menospreciadas frente a las de los segundos, en el reparto de las ayudas que la comunidad hacía a los miembros más necesitados de la misma, entre ellos las viudas y los huérfanos. Un caso antiguo de prevaricación, podríamos sentenciar.

Bien, el caso es que la queja fue elevada a los apóstoles, los cuales fallaron que ellos no podían dedicarse a estas cuestiones domésticas, porque eso supondría dejar de lado la predicación de la Palabra de Dios, motivo por el cual decidieron delegar el asunto en siete varones, que serían elegidos por la comunidad y entre ellos estaba nuestro Esteban, de quien está asumido su origen griego por su propio nombre, Stephanos, y de él se dice que era “varón lleno de fe y de Espíritu Santo”.

Poco tardó nuestro buen Esteban, “lleno de gracia y de potencia”, en realizar algunos milagros y prodigios y menos aún tardó en granjearse las envidias y odios de los judíos de las sinagogas “que se llama de los Libertinos, y Cireneos, y Alejandrinos, y de los de Cilicia, y de Asia” porque no podían rebatirle a causa de “la sabiduría y al Espíritu con que hablaba”.

No tardaron mucho en recurrir a la vieja práctica, ya llevada a cabo con Jesús poco antes, de buscar falsos testigos que le acusaran de blasfemia contra Dios, contra la Ley, contra Moisés… contra todo lo que se les ocurriera en el momento, de manera y modo que cogieron a Esteban y lo llevaron hasta el Sanedrín, reunido en el Templo de Jerusalén, y allí a los testigos falsos solo les faltó acusarle de que fumaba a escondidas. El libro de Hechos dice que en ese momento los sanedritas, “puestos los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel”. ¿Una licencia poética?

El caso es que nuestro buen Esteban tomó la palabra, por invitación del príncipe de los sacerdotes, y pronunció un largo discurso demostrando su inocencia, además de los antecedentes que había de su comportamiento en las Sagradas Escrituras. Pero parece ser que en el fragor oratorio se vino arriba al final y terminó diciendo a los presentes (Hch 7,51-53):

 “¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo (que hablaba por Moisés y los profetas)! ¡Como vuestros padres, así también vosotros!  ¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que antes anunciaron de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora habéis traicionado y asesinado; vosotros que recibisteis la ley por mediación de ángeles y no la habéis guardado.”

Grave error por su parte.

Claro, no hay cosa peor que el hecho de que a uno le mienten a la familia; al diácono se le calentó la boca y la cosa acabó como solían acabar estas cosas en aquellos días y en aquella sociedad: rabia, rechinar de dientes, rasgadura de vestiduras, tapado de oídos, acusaciones de blasfemia y, ya metidos en el calor de la situación, lapidación del bueno de Esteban quien, en lugar de recibir una sentencia en regla pronunciada por el Sanedrín lo que tuvo fue un linchamiento popular.

Así lo narra el texto sagrado:

“…se precipitaron todos a una sobre él, se echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo y apedrearon a Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: Señor, no les tengas en cuenta este pecado. Y diciendo esto, se durmió.”

    Interesante la reseña de que los testigos dejaron los vestidos a los pies de un joven llamado Saulo (Saulo-Pablo, una posible interpolación bíblica) porque, según la costumbre, los testigos eran los que debían arrojar las primeras pedradas.

       Hemos dado este rodeo no solo para responder a la pregunta inicialmente formulada: ¿por qué se celebra la festividad de San Esteban tan cerca de la Navidad? Simbología pura, amigos lectores. San Esteban fue un protomártir, es decir, uno de los primeros mártires del cristianismo, el primero que derramó su sangre por proclamar su fe en Jesucristo, de ahí que la Iglesia decidiera colocar su festividad el día siguiente de la del nacimiento de Jesús.

Aunque ya conocemos algunas muestras escultóricas románicas del martirio de San Esteban en Castilla y León (Sacramenia en Segovia, Corullón en León), en La Rioja (Zorraquín), en Navarra (Irache), aquí hemos llegado al punto de explicar unos capiteles historiados que representan la misma escena hagiográfica, la cual se repite en Asturias en tres iglesias relativamente cercanas una a otra.

Nos trasladamos en primer lugar a San Xuan de Amandi, donde encontramos la escena de la lapidación del santo. No es por antigüedad del templo, es porque es el primero de los capiteles que tenía en la ruta trazada.

Portada de la iglesia de San Xuan de Amandi

En el interior de esta iglesia podemos contemplar el maravilloso espectáculo de un ábside y un presbiterio formados y adornados por dos arquerías superpuestas que articulan los muros, cuyos capiteles presentan escenas religiosas del Antiguo y Nuevo Testamento, profanas, ornamentales, simbólicas… separados ambos cuerpos, ábside y presbiterio por un arco en zig-zag tan propio del románico asturiano que, junto con el de la portada, nos recuerda una vez más el distintivo de las aguas bautismales: para pasar hasta el espacio destinado a Dios hay que hacerlo bajo el símbolo del bautismo.

San Xuan de Amandi. Ábside y presbiterio.

En la arquería baja, tenemos nuestro capitel historiado: el santo está arrodillado en el suelo y cuatro figuras con piedras en las manos para arrojárselas encima. Dos de estos ejecutores están en cada lateral de la cesta del capitel, mientras que los otros dos están en la cara central detrás del mártir. Esto último es un recurso del maestro para dar relieve a su obra.

San Xuan de Amandi. La lapidación de San Esteban

Para nuestra desgracia, no sabemos si fue una “piadosa” mano o una mano vandálica la que se ocupó de picar y borrar la cara tanto de tres de los apedreadores y la del protomártir, quedando solo intacta la del personaje de la derecha, que presenta un gesto absolutamente indolente. Poco podemos comentar salvo que, tal como dice el libro de los Hechos, está arrodillado, mirando al espectador, recibiendo las pedradas lanzadas por los verdugos, todos armados con las piedras que van a arrojar y que, para resaltar más la escena, se pretende que se vea la lluvia de cantos que cae sobre su cuerpo.

San Xuan de Amandi. Lapidación de San Esteban

San Xuan de Amandi. Escena hagiográfica de la lapidación de San Esteban

Lo lamentable de la acción de los vengadores anónimos es que hoy no podemos ver las facciones de los personajes que integra la escena, salvo las de uno, como hemos dicho. Una lástima, aunque cabe destacar que el protomártir, caído en el suelo, arrodillado, niega la mirada a los sayones y la dirige hacia el espectador, recordándonos el versículo 59:

“Señor Jesús, recibe mi espíritu”.

       A poco más de diez kilómetros hacia el Norte tenemos una escena similar en la iglesia de Santa María de La Lloraza.

Aquí el capitel está en la portada occidental, en la columna más externa del lado derecho, sujetando el arranque de la arquivolta superior. Está algo deteriorado por la exposición a los elementos atmosféricos y es mucho más sencillo que el vecino de San Xuan de Amandi, pero con la misma composición: el santo está caído en el suelo en actitud rogatoria, lo cual nos lleva también aquí a los versículos 59 y 60 de los Hechos de los Apóstoles:

La Lloraza. Iglesia de Santa Eulalia. Martirio de San Esteban


 Y apedrearon a Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu.

 Y puesto de rodillas, dijo con fuerte voz: Señor, no les tengas en cuenta este pecado.

Completando la escena, con el santo en escorzo para adaptarse a la ley del marco, tenemos a su lado dos personajes, uno a cada lado, en pie y ataviados con largas túnicas sujetan entre sus puños las piedras que están dispuestos a lanzar. 

La Lloraza. Iglesia de Santa Eulalia. Martirio de San Esteban

Por último, a unos 40 kilómetros de Amandi -que fue nuestro punto de partida, viajando hacia Langreo, nos encontramos con la iglesia de San Esteban de Ciaño, donde también tenemos un capitel del martirio de San Esteban muy similar a los dos que ya conocemos, solo que de este está mucho mejor conservado por ahora y esperemos que para siempre. 

Esta iglesia solamente ha conservado de su fábrica románica las dos portadas. La del lado Sur, entre otros elementos, cuenta con los rollos zamoranos ya contemplados en San Esteban de Aramil o en Santa María de Lugás. Es en la del lado Oeste donde tenemos nuestro capitel, también situado en el lado de la derecha del observador.

Al igual que el de La Lloraza, presenta dos caras. Aquí nuevamente encontramos a Esteban en el suelo, también con las manos en actitud de oración y el cuerpo cubierto de piedras que le han lanzado los sayones que aparecen junto a él, tres en una cara y dos en otra, mientras que en la arista que las separa aparece una cabecita que se asoma con las manos apoyadas en un alféizar para contemplar la escena. En mi imaginación (tantas interpretaciones como intérpretes), pudiera ser un guiño, una referencia al versículo 58 del tantas veces mencionado capítulo de los Hechos de los Apóstoles:

- ¡Señor Jesús, recibe mi espíritu!

Los verdugos del santo presentan rostros diferentes unos de otros, lo mismo que las vestiduras; sus gestos son también de indolencia mientras que esta vez, por lo bien conservado que está el capitel, podemos ver a un Esteban mirando al espectador delante de las dos figuras con las que comparte cara de la cesta, de manera que así obtiene volumen y profundidad.

Iglesia de San Esteban de Ciaño. Martirio de San Esteban

Iglesia de San Esteban de Ciaño. Martirio de San Esteban


Iglesia de San Esteban de Ciaño. Martirio de San Esteban

Se ha especulado acerca del porqué de las representaciones del martirio de San Esteban a lo largo de la Edad Media y se concluye que el protomártir es un modelo de comportamiento para alcanzar la salvación. Posiblemente sea ese el motivo, pero no podemos olvidar también que San Esteban era y es el patrón de los canteros y albañiles y posiblemente, los maestros medievales quisieran honrar a su santo contándonos en piedra lo único que se sabe acerca de él: su martirio.

Nadie daba puntada sin hilo, recordemos, pero en la Edad Media no se desconocía que el discurso que pronunció ante el Sanedrín fue un completo alegato que afirma que Jesús es el Justo anunciado por los profetas; y esto era muy importante en una sociedad cuyas máximas aspiraciones eran la supervivencia y la posibilidad de ir al cielo tras el paso de la muerte, y tal vez ese sea el único y verdadero mensaje que se quiera transmitir con estas originales representaciones,

55 …pero Esteban, lleno del Espíritu Santo y puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios.

Así debieron verlo nuestros antepasados y aceptaron el mensaje lanzado por el diácono Esteban hace dos mil años, recado que fue relanzado y transmitido hasta hoy por los maestros anónimos de los siglos XII y XIII.

Para acabar, solo queda decir que hoy en día San Esteban es patrono de Roma, y además de los canteros, albañiles, mamposteros y talladores de piedra, como ya quedó dicho, lo es de los caballos, los mozos de cuadra, cocheros, tejedores, sastres, toneleros. También ejerce de protector contra la obsesión, las piedras y cálculos renales y biliares, la pleuresía, los dolores de cabeza y es un eficaz mediador para pedir una buena muerte.


Antonio García Francisco. 
Madrid, diciembre de 2022