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viernes, 17 de abril de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del Románico - XIII

 


"Littera L angulus rectus est, quem magister Caesar Centum Fontes norma et circino delineavit. Est velut turris quam aedificaturus est et umbra quam proiciet." 

(“La letra L es un ángulo recto que el maestro César Cifuentes trazó con escuadra y compás. Es como la torre que va a construir y la sombra que proyectará”.)

La letra L es como una escalera que se cansó de seguir subiendo y decidió quedarse ahí, en un escalón cualquiera y ahí nos la encontramos ahora en nuestro recorrido por el tour de los canteros medievales, quienes nos están mostrando su glosario.

Sencilla y elegante, semeja un ángulo perfecto que parece señalar un recodo del camino. Y no es para menos: ya hemos llegado al ecuador de nuestro recorrido y tiene que estar cansada de la carga de ideas que lleva a cuestas.

 Sus palabras nos mostrarán conceptos nuevos y, escuchándolas, descubriremos perplejos que tiene más de una docena de términos para ofrecernos, aunque quizá entre ellos se cuele alguno que nos resulte familiar por habernos cruzado con él en el camino. Al fin y al cabo, en el lenguaje de la arquitectura románica ya empezamos a tener nuestros viejos conocidos.

LABRA, LABRADA/O, LABRAR

La labra es la acción de desbastar piedras para darlas una forma, bien sea de bloques o de sillares; también es la acción de cincelar y esculpir figuras.

Canteros labrando sillares bajo la supervisió de un monje dominico
Monasterio de Santa María de la Soterraña, Santa María la Real de Nieva
Segovia.  Sogñp XIV, románico tardío

LACERÍA

Ornamentación geométrica que consiste en una serie de líneas entrecruzadas alternativamente unas sobre otras formando diversas figuras estrelladas o poligonales. La matriz a partir de la cual se desarrolla el dibujo que se repite indefinidamente es un polígono, generalmente regular, de cuatro y, sobre todo, de seis y ocho lados.

Lacería. Santa María la Real de Irache.
Ayegui-Navarra. Siglo XIII


Santa María la Real de Irache
Ayegui-Navarra. Siglo XIII

LADRONERA O MATACÁN

Parapeto en voladizo de una fortificación – castillo, torre, casa, iglesia…) sujeto por ménsulas

Torre medieval. Cáceres. Siglo XII

Iglesia fortificada de Santa Eufemia.
Villegas, Burgos. Siglo XIII


Iglesia fortificada de la Exaltación de la Cruz.
Mavalquejigo, Madrid. Siglo XIII
En la lista roja

LAJA

Lámina o losa de piedra de grosor variable que se usa en construcción y techumbres.

Techumbre de lajas


Arco de lajas

Arco y bóveda de lajas. Entrada al aljube del castillo de La Culebra
Alange, Badajoz. Siglo IX

LAÑA

Pieza metálica, generalmente de hierro, utilizada para unir y reforzar la unión de dos bloques de piedra en construcciones de sillería. Su función es evitar que los sillares se separen debido a empujes laterales o pequeños movimientos de la estructura. Para colocarla, se realizan huecos (cajeados) en las piedras, donde se introduce la laña calentada al rojo. Al enfriarse, el metal se contrae y queda firmemente ajustado, asegurando la unión. En épocas más antiguas, estas piezas se hacían de plomo o bronce, que se vertían fundidos en el cajeado, logrando un anclaje sólido y duradero.

Lañas en el pretil de un puente


LAUDA, LAUDE

Cubierta de un sarcófago o sepulcro, generalmente labrada, y especialmente si lleva reproducida la figura del difunto

Lauda del sepulcro de Martín Vázquez de Arce, el doncel de Sigüenza
Concatedral de Sigüenza, Guadalajara. Siglo XV




Laudas sepulcrales.
Izquierda, siglo XII. Derecha, siglo XV
ANNUS DOMI XCCXXXI
Lauda de un caballero peregrino. 

LAVATORIO

Área de aseo común, frecuentemente ubicada en el claustro cerca del refectorio, utilizada por los monjes medievales para lavarse las manos antes de las comidas. Solía componerse de una pila o fuente, a menudo ricamente ornamentada, situada bajo arcadas .

Monasterio de Poblet. Siglo XII
Vimbodí, Tarragona

LAZO

Motivo decorativo formado por cintas que se entrelazan, creando un diseño continuo que parece no tener principio ni fin.

Lazo en la piedra de un sofito siglo XII
Mº San Pedro de Villnueva, Cangas de Onís-Asturias


LESENA o BANDA LOMBARDA

Ya vista aquí.

También llamada tira apilastrada, es una faja o banda vertical estrecha, practicada en bajorrelieve sobre un muro, interior o exterior. Se asemeja a una pilastra, pero no tiene ni función sustentante ni generalmente basa ni capitel. Tiene su semejanza a una pilastra, pero la función que ejerce no es la misma, ya que sus fundamentos generales no son, ni ser base, ni capitel y tampoco sostener. En opinión de quien esto escribe, su función es crear una sombra para mejorar la decoración del edificio o del lienzo donde se colocan.Es característica en el primer románico de estilo lombardo.

Leseñas. Iglesia de San Adrián de Sásabe, Borau, Huesca
Siglo XI

Leseñas. Iglesia de Santga María. Tahüll, Léreida
Siglo XI

LIENZO o CORTINA

Muro en línea recta que hace fachada sin interrupciones. Porción de muralla que corre en línea recta.

Lienzo de la muralla de la alcazaba de Mérida, Badajoz. Siglo IX

LIMEN O UMBRAL

Parte inferior, piedra o escalón, en la puerta o entrada de una casa o edificio, por oposición a la parte superior o dintel.

Iglesia de Santa Eulalia, Selorio, Asturias. Siglo XII a XIII


 

Limen o umbral. Iglesia de San Martín
Miño de San Esteban, Soria. Siglo XII

LISTA

La Lista Roja de Hispania Nostra es una herramienta de participación social creada con el fin de dar a conocer, sensibilizar y actuar sobre los elementos patrimoniales del territorio español en riesgo de desaparición

Es una llamada a la acción para, evitar que nuestra herencia se pierda y pase a la Lista Negra, y, por el contrario, se recupere y forme parte de la Lista Verde.

En la Lista Negra de Hispania Nostra se incluyen todos los bienes que han sido retirados de la Lista Roja al haber desaparecido o haberse alterado sus valores esenciales de manera irreversible.

En la Lista Verde de Hispania Nostra se incluyen los bienes que han sido retirados de la Lista Roja al desaparecer el riesgo que presentaban.

LISTEL 

Moldura fina, junquillo, que se coloca entre dos molduras para diferenciarlas. Se labra generalmente sobre el mismo sillar de las molduras.



LLAGA Y TENDEL

La llaga es la junta vertical que queda entre los ladrillos, sillares o piezas de mampostería dentro de una misma hilada. Se denomina llaga al aire cuando los elementos constructivos se colocan en seco, sin material de unión. En cambio, recibe el nombre de llaga de junta cuando ese espacio se rellena con mortero.

Llaga al aire o abierta

Llagas de junta en vertical y tendeles en horizontal

Llagas en vertical y tenedeles en horizontal

LOBULO

Pequeño arco que, junto con otros iguales, cambia la forma del intradós de un arco dándole forma de ondas; pueden ser tanto cóncavos como convexos.

Lóbulos. Iglesia de Santo Domingo de Silos, Siglo XII
Turrubuelo, Segovia. Limen de cinco escalones


LUCILO O LUCILLO

Sarcófago de piedra adosado al muro y colocado en un nicho cobijado por un arcosolio.

Lucillos bajo arcosolios en el monasterio de Santa María de Sigenena
Sujena o Sixena, Siglo xII



LUZ

Anchura del arco medida a la altura de la línea de imposta.

Visto aquí



¡¡META!!

Por fin hemos alcanzado la meta. La jornada de la letra L ha sido larga y trabajosa, como esos caminos medievales que avanzan entre polvo, piedras y paciencia. Esta letra, discreta en apariencia, nos ha ido saliendo al paso como un pequeño martillo de cantero, golpeando una y otra vez con todos los términos que aguardaban en el camino. Entre tanto, el magister Caesar, el de las Cien Fuentes, ha alzado su anhelada torre, cuya alargada sombra se desliza cada sobre el tejado de la iglesia del monasterio al caer la tarde.

No ha sido un viaje fácil, pero sí provechoso. Durante la travesía hemos conocido “personajes” curiosos y palabras con historia, como la llaga y el tendel, como la ladronera o matacán, y también hemos descubierto algo tan importante como la existencia de las listas Verde, Roja y Negra de nuestro inmenso patrimonio. No está mal para una sola etapa del trayecto.

Ahora el cansancio se deja notar. El cuerpo pide reposo, una mesa de madera, un jarro de vino, una cena ligera para bien dormir y unas horas más de sueño bajo techo seguro. Pero no podemos demorarnos demasiado: la ruta de los canteros medievales continúa y aún nos queda alcanzar la última parada del camino, ese término final que nos espera como torre al final de la senda: zuncho

Por hoy, este humilde hablador deja la pluma a un lado. Descansen, repongan fuerzas y miren el camino con ánimo renovado… porque, en este viaje por las palabras de la arquitectura, cada término es como una piedra bien tallada: por sí sola parece pequeña, pero juntas acaban levantando una catedral.

 

Antonio García Francisco.

Madrid, abril de 2026

Festividad de San Pantagato de Vienne, obispo y

San Roberto de Molesmes, fundador del Cister.

miércoles, 15 de abril de 2026

Entrevista a Manuel Martínez. Técnico de Radio Cangas Reconquista

 

En este programa de nuestra radio educativa, el alumnado ha tenido la oportunidad de entrevistar a Manuel Martínez (“Manolín”), nuestro técnico de la radio y una figura clave de gran experiencia y veteranía en nuestro proyecto Radio Escolar y en la historia de nuestro Centro.

    A través de sus palabras descubriremos su historia, el funcionamiento esta gran herramienta educativa que es la Radio Escolar, y la importancia de su labor para que todo salga perfecto.

    Una entrevista cercana, llena de experiencia, historia y anécdotas que animamos a que no os perdáis. 

Audición de Marzo de 2026. Navarra

 

El 24 de marzo los estudios de radio Cangas estuvieron dedicados a la Comunidad Autónoma de Navarra y a uno de sus compositores más importantes, Pablo Sarasate, en una audición realizada por el alumnado de segundo de Primaria

    Una forma diferente y musical de acercarnos a esta Comunidad Autónoma que esperamos que sea de vuestro agrado.

martes, 14 de abril de 2026

La costa oriental de Asturias. Luna Adrados

 



Hace algunos años, no muchos, me dijo una persona que me abrió los ojos ante un hecho del cual creo que pocos de nosotros nos damos cuenta, y es la diferencia que existe entre la arena de las playas del oriente de Asturias a la margen derecha de la desembocadura del Río Sella, y aquellas que la naturaleza, siempre caprichosa, nos brinda al oeste de la misma. Siempre curioso, me puse a investigar y la realidad es que las aportaciones del nuestro Sella y sus sedimentarios alimentados por su cuenca montañosa, transforman el litoral oriental y se convierte en su mayor contribuyente. Este tipo de contraste hacen que sea en su conjunto algo especial, algo único.

El litoral oriental asturiano es un paisaje kárstico único donde acantilados, bufones, multitud de calas socavadas por el tiempo y el inmisericorde batir del mar, se encuentra comprimido en una lucha de dos grandes contendientes como son las masas calizas que forman los Picos de Europa y el bravo mar cantábrico, en una lucha imparable desde hace 65.000 años que han moldeado a su antojo una costa que nos representa, brava, rebelde y valiente, sabedora de su inferioridad pero firme en su determinación.

Para hablarnos de esta zona que abarca desde Villaviciosa hasta Ribadedeva y que está declarado Paisaje protegido desde 1994, nos hablará este viernes Luna Adrados, guia de montaña y turismo geológico

lunes, 13 de abril de 2026

A propósito de la simbología románica

         Pregunta recurrente en reuniones con amigos apasionados del Románico: ¿existe un manual de interpretación de símbolos medievales? 

      Ojalá. Pero no nos engañemos: lamentablemente, la respuesta rápida es no. Y la larga... la larga también es no.

 

El libro que nunca existió

           El símbolo medieval es ese pequeño y misterioso ser que parece querer decir mucho, pero en realidad nunca lo hace de forma sencilla y, ni mucho menos, directa, para eso es un símbolo. Y claro, como en cualquier reunión de amigos, cada uno tiene su propia interpretación. Si hay cuarenta personas, hay cuarenta versiones de "lo que eso realmente significa". ¡Es como un rompecabezas de mil piezas, pero cada pieza tiene una forma diferente según quién la mire!        

    El "manual de interpretación" que algunos sueñan encontrar es solo un mito. La única forma de desentrañar esos símbolos es usar lo que sabemos. El símbolo siempre responde al nivel de conocimientows del que se enfrenta a él. Si no sabes mucho sobre los textos que manejaban los maestros en la Edad Media, el símbolo probablemente se quedará en un “¿eh?”. Pero si tienes algo de conocimiento del Physiologo, los Bestiarios, la Leyenda Áurea, los evangelios apócrifos, las Sagradas Escrituras, o al menos sabes manejar estos textos, las conexiones empiezan a surgir. Así que, más que manuales, es cuestión de cómo se prepara el cerebro para descifrar la magia medieval.

        Al final, es todo un arte de aprender a leer entre líneas… O mejor dicho, entre símbolos. Y, claro, si no lo logras, siempre puedes tirar de la excusa de que el simbolismo medieval está más allá de nuestra comprensión. ¡Nada que ver, por supuesto, con no haber profundizado lo suficiente!

        ¡Ah, perfecto! 

       Pero... ¡Un momento, Antonio!

       Has mencionado algunos de los textos clave que, en efecto, son esenciales para entender la simbología medieval. Estos textos no solo ayudaban a dar forma al pensamiento de la época, sino que funcionaban como una especie de manuales, no oficiales, por supuesto, para crear e interpretar los símbolos y las imágenes que inundaron el arte románico tanto en la escultura como en la arquitectura y la pintura. Pero claro, hay que afinar la vista y la mirada, porque cada uno de estos textos aporta su propia interpretación y su propia "cultura simbólica", vamos a llamarlo así, de manera que pueden no coincidir o, incluso, dar versiones diferentes del mismo símbolo por varias razones. Esto se debe, en gran medida, a factores como las diferencias culturales, las épocas en que fueron escritos y las zonas geográficas en las que se originaron..

        Te explico un poco el papel de cada uno de los que manejo:

        1.- El Physiologus es, básicamente, una obra de esas que no sabías ni que existía ni  que ibas a necesitar en tu vida pero que, en realidad, cuando la hojeas y la ojeas, ves que explica todo lo que uno nunca podría haber imaginado sobre animales, plantas y piedras; lo lees y ni te des cuenta de que estás aprendiendo algo... siempre y cuando, claro, que te sitúes mentalmente en el siglo XI. 

Escrito entre los siglos II y IV,
es el predecesor directo de los bestiarios medievales

          No es un bestiario cualquiera, claro; es un cóctel literario y científico cargado de mitos, supersticiones y un toque de religiosidad medieval que hacía que el conocimiento natural fuera casi místico. Compuesto en griego durante el Bajo Imperio Romano, más específicamente entre los siglos II y IV, probablemente en Alejandría (aunque no hay consenso), este manuscrito ha sobrevivido en latín, el texto en griego más antiguo que se conserva es del siglo X.

        El Fisiólogo se convirtió en la joya literaria más compartida de la Edad Media, pero no por su veracidad científica, sino porque encajaba perfectamente en la atmósfera religiosa del momento. En un contexto en el que todo se explicaba por la intervención divina, ¿qué mejor que un texto que explica el mundo natural con metáforas cristianas? ¿Y por qué no meterle minerales y plantas también? Un dos por uno de saberes antiguos, tan alambicado que, si se intenta mirar con ojos modernos, uno podría sentirse algo confundido: ¿es un tratado científico? ¿Es una alegoría religiosa? Pues no, querido lector, es todo eso y mucho más. Es una obra que se hincha de conocimientos con el paso del tiempo, se retuerce entre versiones latinas y griegas, pero que nunca logra ser una simple curiosidad literaria.

    Es un lío encantador de creencias, mitos y naturalismo. Imagina a alguien del siglo X leyendo un tratado sobre el león, el basilisco, el caradrio o la mantícora y pensando que eso, de alguna forma, lo conecta con Dios. Y a pesar de que hoy en día podríamos catalogarlo como un conjunto de leyendas raras, en su época, la ciencia de la naturaleza estaba ligada a la fe de manera tan intrínseca que, para ser sincero, si el Fisiólogo fuera solo una creación literaria sin pretensiones científicas, perdería todo su atractivo. 

    Lo cierto es que, entre tanto mito, no parece que nadie haya acertado del todo a comprender qué es o qué fue realmente el Fisiólogo. Como muchas de sus criaturas, la obra ha sido modificada, adaptada, desfigurada durante siglos, pero nunca completamente entendida. Y, a decir verdad, su mayor logro fue precisamente no encajar en ninguna categoría estricta, como esos seres híbridos de los que habla.


    2.- Los Bestiarios son obras derivadas del Physiologus. Su nombre viene del latín bestiarum, que significa "de las bestias"; fueron muy populares en la Europa medieval y se escribieron principalmente en latín. Su objetivo era transmitir la visión medieval del mundo natural a través de relatos alegóricos, donde los animales eran ejemplos de virtudes o vicios humanos.

El bestiario medieval.
Colección y descripción de animales reales y fantásticos

    Técnicamente son compilaciones amplias, específicas y detalladas de animales y criaturas y sus significados simbólicos. Estos textos incluían tanto animales reales como mitológicos, una erinia o una anfisbena, por ejemplo junto a un león o una salamandra. 

   Simbólicamente, los bestiarios eran una especie de “diccionario de símbolos naturales” donde se aprende, por ejemplo, que el pelícano, al cual se representa alimentando a sus crías con su propia sangre, se usa para simbolizar el sacrificio de Cristo en la cruz cuya sangre alimenta a los cristianos en la Eucaristía. 

    ¿Qué más se puede decir de los bestiarios medievales? Pues que por sus páginas desfilan desde la humilde salamandra hasta el poderoso león  y se describe a cada animal en detalle, mencionando sus características físicas, hábitos y comportamientos, descripción a la que se suele unir las similitudes con las virtudes o con los preceptos de la religión cristiana. Ya hemos vistgo al pelícano, pues veamos al león, símbolo de fuerza, que era asociado con Cristo, pues se creía que los leones nacían muertos y, al tercer día, tras recibir el soplo de su padre, se levantaban como si resucitaran.

Nota: no hay un solo bestiario, sino una gran variedad de ellos. Una infinidada, y sigue creciendo.

     3.-La Leyenda Áurea Legenda Aurea es una de las compilaciones más relevantes de la Edad Media, creada por el dominico y arzobispo de Génova, Santiago de la Vorágine, en el siglo XIII. Su nombre original, Legenda Sanctorum (Lecturas sobre los Santos), refleja el propósito del libro: narrar las vidas de santos y mártires cristianos con un enfoque doctrinal. Esta obra se convirtió en una de las más copiosas y difundidas de la Baja Edad Media, con más de mil ejemplares manuscritos conocidos, y su popularidad se consolidó aún más con la invención de la imprenta en el siglo XV.

La Leyenda Dorada, una colección de vidasde santos,
 reales o inventedas, fue te de inspiración en la simbología
y atributos hagiográficos

    La Legenda Aurea reúne relatos de unos ciento ochenta santos y mártires, extraídos de una variedad de fuentes veneradas en la época: los evangelios, textos apócrifos y escritos de grandes figuras del cristianismo como San Jerónimo, San Agustín y San Gregorio de Tours. Además de las historias hagiográficas, la obra incluye explicaciones sobre las festividades del calendario litúrgico y una breve historia de la cristiandad en Lombardía, lo que le valió el subtítulo de Lombardica Historia.

        Y aquí está el lío. No pretendía ser una obra histórica rigurosa, sino que su objetivo era transmitir enseñanzas morales y espirituales a través de relatos vibrantes y accesibles para el público general. Así, las historias de los santos se centran menos en la exactitud histórica y más en su capacidad para inspirar fe y devoción. 

        En este sentido, uno de los mayores logros de la Legenda Aurea fue su poder para representar visualmente las escenas de martirio de los santos. Muchas de las imágenes que posteriormente se incorporarían al repertorio iconográfico medieval se popularizaron gracias a esta obra. Algunas de las más conocidas incluyen el desollamiento del apóstol Bartolomé, el martirio de San Sebastián y la lucha del caballero Jorge contra el dragón. Estas escenas, cargadas de dramatismo, no solo enriquecieron la tradición religiosa, sino que también ayudaron a transmitir la fe de forma más directa y comprensible para el pueblo, mucho más allá de las complejas parábolas bíblicas.

    Toda una fuente de inspiración para artistas y artesanos meievales.

    Y aquí es donde radica su utilidad a la hora de interpretar escenas esculpidas en el románico entra en juego: en la Leyenda Áurea se describe con tal detalle la vida y martirio de los santos que basta con poner uno de sus atributos para identificarles: la parrilla identifica a San Lorenzo; la espada, a San Pablo; dos llaves, a San Pedro; una llave, a San Nicolás de Bari; una rueda de tormento, a Santa Catalina de Siena... No hay truco, solo es conocimiento.

    4.- Los evangelios apócrifos no son otra cosa sino un grupo diverso de escritos antiguos que, aun girando en torno a la figura de Jesús de Nazaret y a los primeros pasos del cristianismo, quedaron fuera del Nuevo Testamento. Asomarse a ellos es abrir una ventana a la riqueza de creencias, relatos, imaginación y sensibilidades que convivieron en los inicios de esta tradición, así como a los complejos caminos históricos que terminaron por fijar el canon bíblico.

    Aunque los evangelios apócrifos no pasaron el corte del canon —se quedaron, por así decirlo, en el banquillo—, lo cierto es que tienen mucho que contar y tanto pintores como canteros supieron aprovechar el filón que se presentaba ante sus ojos.

    Desde el punto de vista histórico, son como una ventana indiscreta a un cristianismo primitivo mucho más diverso de lo que solemos imaginar. En el plano teológico, recogen debates de alto voltaje sobre quién era realmente Jesús —y aquí no siempre hay consenso, precisamente—. Si nos fijamos en lo literario, amplían el universo narrativo con historias, detalles y escenas que a veces rozan lo novelesco. Y en lo cultural, su huella se cuela en tradiciones, obras de arte y hasta en ciertas ideas que han sobrevivido siglos.


Evangelios Apócrifos.
No forman parte del canon oficial de la Biblia

    
    5.-Las Sagradas Escrituras, organizadas en dos grandes conjuntos —el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento—, son una colección de libros que, según la tradición, fueron inspirados por Dios a sus autores sagrados. Sus pasajes se transformaron en escenas representadas en portadas, capiteles y canecillos por los canteros medievales. Si no conoces esto, te faltan las nociones más básicas.

La Biblia


    Claro que hay más fuentes de dónde sacar ideas. Historias de lugares lejanísimos aparecen de repente, como quien no quiere la cosa; sucesos de la época de los propios artistas se esculpen casi como si fueran una revista del corazón medieval; y hasta se cuelan retratos de quienes pagaban la obra y de los propios maestros. Vamos, que hay de todo, como en botica. Al final, lo lejano y lo cercano se mezclan sin problema en un mismo espacio, juntando lo mítico con lo cotidiano, lo sagrado con lo profano, y regalando a quien mira una visión del mundo tan amplia como sugerente.

    Y lo mejor de todo: creen en esa visión y nos la presentan tal cual porque es su verdad y estiman que ha de ser también la nuestra.

    Así que no queda otra: toca hincar los codos o, al menos, tener siempre a mano estas obras y volver a ellas con cierta frecuencia. No hace falta convertirse en un erudito de la noche a la mañana; basta con mirarlas con curiosidad, leerlas como entretenimiento y dejarse guiar por lo que cuentan. Al fin y al cabo, son las mismas que inspiraron a los maestros que nos interesa comprender, y en ellas se condensa una manera de entender el mundo, de explicarlo y de darle sentido a través de símbolos sencillos en sus tiempos. Nos ofrecen deleite, sí, pero lo importante es que también claves, pistas y hasta pequeñas lecciones que no siempre se perciben a simple vista.

    Quizá, si mientras las leemos o si después de leerlas nos animamos a recorrer ese camino en sentido inverso —del símbolo a la idea, de la imagen al pensamiento—, lograremos acercarnos un poco a la mentalidad de quienes las crearon. No se trata tanto de alcanzar una comprensión total que probablemente se nos escape, como de afinar la mirada y aprender a leer entre líneas, o mejor dicho, entre figuras. En otras palabras, a "entrenar el ojo". Y en ese intento, casi sin darnos cuenta, no solo entenderemos mejor esas obras, sino también algo más de nosotros mismos.

Antonio García Francisco
Madrid, 13 de abril de 2026
Festividad de San Hermenegildo, príncipe visigodo. 
Mártir del arrianismo,hijo del rey Leovigildo.


La tradición popular cuenta que un ángel se le apareció antes de morir
decapitado por orden de su padre, confirmándole su fidelidad a Jesucristo

domingo, 12 de abril de 2026

Breve glosario de términos arquitectónicos del Románico - XII

 

Canecillo con representación de una deidad celta

Continuamos con nuestro peregrinaje con el empeño de llegar a la letra Z, mientras damos a conocer por el camino los términos de nuestro glosario. No sin esfuerzo, hoy hemos logrado cubrir la etapa que pone la meta en la letra J, otra soldadita del ejército del general Abecedario qaue, con su punto de interés, ese toque único que comparte con la pequeña I, de quien nos acabamos de despedir. De hecho, nos recuerda a la I; es más, a veces nos recuerda a la propia letra I que, cansada de desfilar, se ha sentado a descansar y a escuchar mejor a las palabras.

Verdaderamente son escasos los súbditos que moran en sus dominios, apenas llegan a diez y a algunos ya los conocemos, pero ¡qué se le va a hacer!, con estos mimbres tejeremos un bonito cesto.

Así que… ¡Seguimos adelante!

JABALCÓN o JABALÓN, TORNAPUNTA

Madero vertical que se ensambla en otro horizontal o inclinado para sostener o reforzar una armadura. En su versión más conocida, 



Tornapuntas o jabalcones



Jabalcones. Iglesia de San Juan de Astigarribia. Motrico, Guipúzcoa
Siglo XI

JÁCENAS y JALDETAS

Las jácenas son vigas principales dispuestas horizontalmente, con sus extremos encastrados o apoyados en muros opuestos o sobre columnas o pilares. Se colocan distanciadas entre sí de manera paralela, proporcionando soporte a las jaldetas.

Las jaldetas, por su parte, son vigas secundarias que se disponen transversalmente sobre las jácenas, y se utilizan para formar la estructura de una techumbre plana o alfarje. 

Jácenas y jaldetas


JAMBA y JAMBAJE

Jamba es un elemento vertical que no es columna ni pilar que sostiene, junto con su pareja, el dintel de una puerta o de una ventana.

Jambaje es el conjunto de las dos jambas y el dintel sostenido por ellas.

Conjunto de jambas visigodas talladas reutilizadas y un dintel
que forman el jambaje de una puerta del aljibe de la alcazaba de Mérida.

JAQUELADO, JAQUÉS 

Es el ajedrezado que ya vimos en la parte I de este glosario.

Es uno de los signos distintivos del románico.


Jaquelado, jaqueado, ajedrezado, taqueado jaqués

JARJA, JARJAMENTO o ENJARJE

Ya visto anteriormente en enjarje, es la dovela salmer compartida por dos arcos contiguos, en doble bisel con direcciones opuestas, a fin recibir las respectivas dovelas de cada arco. Cada uno de esos arcos recibe el nombre de arco enjarjado.

Enjarje o jarja


Y con esto damos por concluida otra etapa del recorrido: hemos llegado al jaquelado, porque la jarja ya nos era conocida. Tal como sospechábamos al empezar, el camino por la letra J no ha sido muy concurrido. Apenas media docena de términos han salido a nuestro encuentro, y algunos, además, ya los conocíamos bajo otros nombres. 

La próxima parada será, en realidad, una pausa. 

Jornada de descanso porque, por más vueltas que se le den al asunto y por mucho que uno se empeñe en exprimir las neuronas, no aparecen términos que comiencen por la letra K.

Así que nos veremos en la L. Allí continuará el viaje.

 

Antonio García Francisco.

Madrid, Domingo de Quasimodo de 2026